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Cómo convertirse en hombre lobo/How to Become a Werewolf

Cómo convertirse en hombre lobo/How to Become a Werewolf

 Cómo convertirse en hombre lobo/How to Become a Werewolf

 

                                                             imagen de: https://es.pinterest.com/pin/422281210672112/
El «gen» lupino 

Desde la más temprana antigüedad han existido tradiciones y creencias sobre cómo los humanos podían transformarse en hombres lobo. Una de las tradiciones más antiguas habla de un pueblo enemigo de los romanos: los neuros.

Los neuros tenían fama de magos y de transformarse en hombres lobo. Dicen que ninguno de los neuros deja de convertirse en lobo por varios días, una vez al año. En el siglo V a. C., Heródoto afirmaba lo siguiente de esta comunidad en relación a la hechicería: «Estos individuos al parecer son hechiceros, pues según los escitas y los griegos que están establecidos en Escitia, una vez al año todos los neuros se convierten en lobos durante varios días y después vuelven a recobrar su forma primitiva» (Heródoto, Historia, IV).

Heródoto también señala que la creencia en la existencia de hechiceros que pueden transformarse en lobos y luego volver a su apariencia humana fue retomada en el siglo I d. C. por Mela: «Cada uno de los neuros tiene un momento determinado en el que si vuelan se pueden convertir en lobos y después en lo que antes eran. El Dios de todos, en lugar de estatuas, les consagran espadas y tahalís y sacrifican hombres en vez de animales» (Mela II, 14-15).

Elíade afirmó en este sentido que: «Numerosas tribus indoeuropeas y turcomongólicas tenían como epónimos a los animales de presa, especialmente el lobo, y se consideraban descendientes de un antepasado mítico teriomorfo» (1999, pp. 63-64).

La iniciación a través de los cultos de las cofradías guerreras

Tampoco podemos olvidar la existencia, en la antigüedad remota, de cultos a divinidades lupinas en los que sus devotos creían poder alcanzar o canalizar el poder de esa deidad a través de la transformación en hombres lobo.

En el monte Soracte, al norte de Roma, se desarrolló un culto al lobo que ilustra un ritual de paso de hombres a lobos, si bien no con todas las connotaciones positivas que veremos más adelante. En el territorio ocupado por la tribu itálica de los faliscos, llamaban a sus sacerdotes Hirpi Sorani, los lobos de Sorano. Una vez al año, los faliscos se reunían en el monte Soracte y encendían una gran hoguera de pino hasta que se consumía en brasas. Entonces, los sacerdotes atravesaban las brasas candentes tres veces para llevar ofrendas al dios Sorano, asimilable a Apolo. Al parecer, era un ritual de gran jolgorio en el que los caminantes ni se quemaban ni sentían dolor, lo que se puede entender como un proceso de purificación.

Según Bueno (1985), estas cofradías se relacionan con la llamada religiosidad secundaria propia del Neolítico y principios del Bronce, donde los númenes tienen una dualidad humana y animal, aunque con clara ascendencia de la religiosidad primaria paleolítica. Un claro ejemplo de ello son los famosos berserkir, ya citados con anterioridad. Estos legendarios guerreros del norte de Europa causaron pavor entre las filas romanas durante décadas. De acuerdo con las crónicas, se presentaban al combate entre incesantes alaridos, aullando y protegidos solo por pieles de lobo u oso. Atacaban con la furia de un animal salvaje, sin ningún tipo de reparo ante los ataques enemigos, de forma que ni las heridas de gravedad los frenaban. Tomaban un brebaje mágico que los comunicaba con los espíritus y los dioses. Esta transición despertaba en ellos el poder oculto, preparándolos para el combate venidero. En determinado momento, normalmente tras la caída del sol, se convertían en animales. Los investigadores creen que tal brebaje se obtenía hirviendo el hongo Amanita muscaria (Fericgla, 2017). Dicha infusión produce alucinaciones y estados de euforia descontrolada, lo que explicaría al menos el anormal vitalismo de los berserkirs.

Por el consorcio o pacto luciferino 

La creencia en que los poderes de Lucifer estaban detrás de la transformación de hombres y mujeres en licántropos permaneció con posterioridad a la Edad Media. En su tratado de brujería vasca, Lancre advierte que es el demonio quien dota a los hombres lobo de capacidades sobrehumanas e inimaginables (2004, p. 22):

Se ha observado que las pieles de los hombres lobo son siempre de tres o cuatro colores, para que corran mejor y muestren que sus maestros les dan una ropa heterogénea, madre de la inconstancia. El Diablo despoja de su peso y su firmeza las cosas que tiene en su poder, en especial a las almas que posee, manteniéndolas siempre en la inconstancia, en movimiento y ligereza perniciosa.

Por «herencia» o nacimiento

En algunos lugares también se ha gestado la idea de que los hombres lobo surgirían “por nacimientos ocurridos en fechas extraordinarias: fechas señaladas del calendario litúrgico, o ser el séptimo o noveno hijo del mismo sexo que los anteriores” (Freán, 2019, p. 49). En la Península Ibérica, la más conocida es la que hace víctima del infortunio al último hijo de una serie interrumpida de siete varones. El maleficio, una vez que ha causado efecto, se eliminaría por medio de una sangría o quemando la piel de lobo. Esta se documenta en una vieja leyenda de Ahigal, Cáceres, en la que un joven cazador logró matar a un lobo. Le cortó una pierna y se la llevó hasta el pueblo. Al sacar la garra, se había convertido en una mano de hombre.

Maldición

En aquellos casos en los que uno se ha convertido en hombre lobo en contra de su voluntad, es porque un hechicero poderoso y malvado ha creado la terrible transformación a través de la energía maligna de una maldición.[1] (Steiger, 2012, p. 13)

[1] In those instances wherein one has become a werewolf against his or her will, it is because a powerful and evil sorcerer has created the terrible transformation through the malignant energy of a curse.

Véase el caso de Normandía en donde quienes sufrirían esta condena serían los malditos cuyos cuerpos, tras haber sido atormentados en sus tumbas, saldrían de las mismas experimentando la transformación; o el del ruso wawkalak, cuya conversión en lobo le vendría impuesta por el diablo como castigo, si bien, en esta curiosa instancia, la criatura no cometería acciones terribles movida por el instinto animal, y permanecería al lado de quienes lo conocieron en su forma humana, que cuidarían la nueva bestia (Barin-Gould, 1865, pp. 92-98).

En España la tradición es algo distinta. Aquellos que sufren la transformación lo hacen por una fada (encantamiento) de alguien o por un mal heredado por generaciones. Por ejemplo, en tierra de Asturias,  lvarez recuerda que la transformación en hombre lobo se da modo de castigo o maldición por un comportamiento tenido por inmoral(Álvarez Peña, 2004, p. 53):

Este mismo motivo es el que se encuentra en las leyendas asturianas de hombres lobo recogidas en Quirós, Riosa, Cangas de Narcea, Balmonte, Ibias, Tinéu…, donde durante la Cuaresma un hombre come carne (rompe el tabú cristiano), y por eso su madre o su padre le maldicen diciendo “Quiera Dios te vuelvas llobu y asina te fartes de carne durante siete años.

ENG

The «Lupine Gene»

Since ancient times, there have been traditions and beliefs about how humans could transform into werewolves. One of the oldest traditions speaks of a people who were enemies of the Romans: the Neuri.

The Neuri were famous for being sorcerers and for transforming into werewolves. It was said that none of the Neuri went a year without transforming into a wolf for several days. In the 5th century BC, Herodotus claimed the following about this community in relation to witchcraft: «These individuals apparently are sorcerers, for according to the Scythians and the Greeks settled in Scythia, once a year all the Neuri turn into wolves for several days and then regain their original form» (Herodotus, History, IV).

Herodotus also noted that the belief in the existence of sorcerers who could transform into wolves and then return to human form was echoed in the 1st century AD by Mela: «Each of the Neuri has a designated time when, if they take flight, they can turn into wolves and then back into what they once were. Their god, instead of statues, is offered swords and baldric belts, and men are sacrificed in place of animals» (Mela II, 14-15).

Eliade stated in this regard: «Numerous Indo-European and Turco-Mongolic tribes had predatory animals, especially the wolf, as their eponymous ancestors and considered themselves descendants of a mythical therianthropic ancestor» (1999, pp. 63-64).

Initiation through the Cults of Warrior Brotherhoods

We must also remember the existence, in remote antiquity, of cults to lupine deities in which their devotees believed they could attain or channel the power of that deity through transformation into werewolves.

On Mount Soracte, north of Rome, a wolf cult developed that illustrates a ritual of men transforming into wolves, although not with all the positive connotations we will see later. In the territory occupied by the Italic tribe of the Falisci, their priests were called Hirpi Sorani, the wolves of Sorano. Once a year, the Falisci gathered on Mount Soracte and lit a large pine bonfire until it turned into embers. The priests then walked across the burning embers three times to offer gifts to the god Sorano, who was comparable to Apollo. Apparently, this was a joyful ritual in which the walkers neither burned nor felt pain, which can be understood as a process of purification.

According to Bueno (1985), these brotherhoods are related to what is known as secondary religiosity, typical of the Neolithic and early Bronze Age, where the numina have a dual human and animal nature, although with clear roots in primary Paleolithic religiosity. A clear example of this are the famous berserkers, already mentioned earlier. These legendary warriors from northern Europe struck fear into Roman ranks for decades. According to chronicles, they would enter battle with incessant howls, protected only by wolf or bear skins. They attacked with the ferocity of a wild animal, showing no regard for enemy attacks, and not even severe wounds could stop them. They consumed a magical potion that connected them with spirits and gods. This transition awakened their hidden power, preparing them for the upcoming battle. At a certain point, usually after sunset, they transformed into animals. Researchers believe that this potion was made by boiling the Amanita muscaria mushroom (Fericgla, 2017). This infusion produces hallucinations and uncontrollable euphoria, which would explain at least the berserkers’ abnormal vitality.

By Luciferian Pact or Covenant

The belief that Lucifer’s powers were behind the transformation of men and women into lycanthropes persisted beyond the Middle Ages. In his treatise on Basque witchcraft, Lancre warns that it is the devil who grants werewolves unimaginable and superhuman abilities (2004, p. 22):

«It has been observed that the skins of werewolves are always of three or four colors, to allow them to run faster and to show that their masters give them heterogeneous clothing, mother of inconsistency. The Devil strips away the weight and firmness from the things in his possession, especially the souls he controls, keeping them always in inconsistency, in harmful movement and lightness.»

By «Inheritance» or Birth

In some places, there is also the idea that werewolves would be born «from births occurring on extraordinary dates: specific dates on the liturgical calendar, or being the seventh or ninth son of the same sex as the previous ones» (Freán, 2019, p. 49). In the Iberian Peninsula, the most well-known is the belief that the last son in a sequence of seven boys would be cursed with the misfortune of becoming a werewolf. Once the curse took effect, it could be removed through bloodletting or by burning the wolf skin. This is documented in an old legend from Ahigal, Cáceres, where a young hunter managed to kill a wolf. He cut off a leg and brought it back to the village. When he took out the claw, it had turned into a human hand.

Curse

In cases where one has become a werewolf against their will, it is because a powerful and evil sorcerer has created the terrible transformation through the malignant energy of a curse. [1] (Steiger, 2012, p. 13)

Véase el caso de Normandía en donde quienes sufrirían esta condena serían los malditos cuyos cuerpos, tras haber sido atormentados en sus tumbas, saldrían de las mismas experimentando la transformación; o el del ruso wawkalak, cuya conversión en lobo le vendría impuesta por el diablo como castigo, si bien, en esta curiosa instancia, la criatura no cometería acciones terribles movida por el instinto animal, y permanecería al lado de quienes lo conocieron en su forma humana, que cuidarían la nueva bestia (Barin-Gould, 1865, pp. 92-98).

In Spain, the tradition is somewhat different. Those who suffer the transformation do so as a result of a «fada» (enchantment) from someone or due to a curse inherited through generations. For example, in the land of Asturias, Álvarez recalls that the transformation into a werewolf happens as a punishment or curse for immoral behavior (Álvarez Peña, 2004, p. 53):

This same motive is found in Asturian werewolf legends collected in Quirós, Riosa, Cangas de Narcea, Balmonte, Ibias, Tinéu…, where during Lent, a man eats meat (breaking the Christian taboo), and for this reason, his mother or father curses him, saying, «May God turn you into a wolf so you can gorge on meat for seven years.»

 

SI QUIERES SABER MÁS…..

 

BIBLIOGRAFÍA

Álvarez Peña, A. (2004). Mitología gallega. Ed. Picu Urriellu.

Zarco Huertas, G. (2024). El padre lobo y las brujas en Hortsavinyà. Amazon.

Rivero Bañuelos, E., Gupta Román, S., & Ruiz Osuna, P. (2022). Hombres lobo: y otros depredadores de la mitología. Tapa blanda.

Steiger, B. (2012). The Werewolf Book. Visible Ink Press.

Steiger, B. (2006). Monsters Among Us. Glade Press, Minnesota..

Lancre, P. (2004). Tratado de brujería vasca. Descripción de la inconstancia de los malos ángeles y demonios (Trad. E. Barberena). Editorial Txalaparta. (Trabajo original publicado en el s. XVII).

 

 

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