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La verdadera historia de la caza de brujas en Europa

La verdadera historia de la caza de brujas en Europa

La verdadera historia de la caza de brujas en Europa

 

Hola a todxs, espero que estéis muy bien. Hoy en este vídeo voy a contaros todo acerca del fenómeno de la caza de Brujas en Europa. Primero voy con esta parte y luego quiero hacer otro vídeo también de la caza de brujas en Salem que tampoco tiene desperdicio y cuya historia me marcó ya que la estudié hace años en la universidad y es algo que llama también la atención y que alguna gente desconoce. Con el paso de los años he ido investigando y también viendo el trabajo elaborado por personas que se dedican a la investigación de este tema de la historia de la brujería y me parecía interesante traerlo en un vídeo. Me parece un tema extenso y me da miedo resumirlo en este vídeo pero voy a hacerlo lo mejor que pueda para que quede lo más claro posible.

Primero de todo habría que separar a la brujería de la hechicería. La palabra hechicería se sirve de la magia que se realiza con la intención de cambiar la realidad y se puede diferenciar entre la baja magia, es decir la magia que practicaban la gente de manera intuitiva, de la alta magia que era la que se llevaba a cabo con grimorios, astrología, y de una manera más ceremonial. Así que recordemos que la hechicería hace uso de la magia, pero la brujería surge después y lo hace a través de la caza de brujas. La palabra brujería sirve para designar un CRIMEN, es la demonización de algunas prácticas folclóricas que se llevaban a cabo en las comunidades rurales.

Por tanto, la hechicería y magia son fenómenos que se han dado desde siempre en la historia del ser humano, pero la caza de brujas es un suceso que se dio desde el siglo XV hasta mediados del siglo XVIII en Europa. Como se suele creer, no es cierto que durante el periodo medieval fue cuando se dio todo este desastre sino que durante este periodo, la brujería apenas suponía una preocupación para la jerarquía eclesiástica, de hecho, se trataba de un tema en el que no creían, simplemente lo consideraban como supercherías e idioteces de la gente cateta del pueblo y que era una ilusión provocada por los demonios al practicante de magia. Por lo tanto, en este periodo el concepto de magia cambia y las diferentes culturas europeas se van adaptando al cristianismo y las creencias y prácticas antiguas se van adaptando a la nueva religión, así que aquí tenemos un coctel de muchas tradiciones diferentes antiguas que se encuentran con una cosmovisión cristiana.

Por mucho que la gente se adaptara a la nueva religión y se dejara la creencia en otros dioses la gente seguía con sus practicas habituales y esto se fue manteniendo a lo largo del tiempo, además que no fue un cambio drástico, sino algo que perduró mucho en el tiempo. Una prueba de esto es vemos hay muchas festividades que hoy en día se siguen haciendo y que reflejan en sustrato de estas creencias que eran paganas pero a través de esta creencia en la nueva religión se fueron enmascarando bajo el cristianismo.

La gente que vivía en áreas rurales creía en las brujas como un ente, era una entidad que atacaba durante el sueño, que se comía a los niños, o bien que destruía las cosechas a través de las tormentas, era una entidad contra la cual debían protegerse. En ciertas zonas como en Italia se hablaba de los Benandanti que eran personas que a través del viaje en éxtasis mediante ciertas prácticas chamánicas hacia el otro lado, donde podía luchar contra las brujas y podía obtener sabiduría y conocimiento para la comunidad. Así como en otros lugares del continente lo hacían los licántropos de Livonia, los Taltosok húngaros, los kresniks balcánicos o los mazzeri de corsica que tenían esta labor de luchar contra las brujas entendidas como una entidad en el folklore Europeo antes de que el cristianismo lo deformara todo. También en el Canon Episcopi se decía que había tales mujeres que creían y profesaban que por las noches iban con el cortejo de Diana. Otros la llamaban Herodias, otros Perchta, otros Hécate…. Todas estas reminiscencias remitían a lo mismo, a la misma figura y a un mismo fin.

Así que a raíz de distintos factores relacionados con el desarrollo de la demonología, el surgimiento de tratados de algunos teólogos como el Malleus Malleficarum entre otros y debido a temas socio-políticos también, sumado con que la iglesia consolidaba su poder autoritario, la concepción de la brujería se convirtió en un problema que dio ligar a una actitud persecutoria. Todo eso se sumó con el surgimiento de grupos étnicos minoritarios como los cátaros, judíos, los herejes y gente que socialmente estaba marginada y que no se adaptaban al nuevo orden. Todos estos grupos marginales son aquellos sobre los cuales proyectaron esta imagen de la bruja que acabó personificándose, eran los culpables de todos los males y por lo tanto las autoridades quedaban libres de las responsabilidades sobre todo lo que ocurría a nivel social y económico. En todo el meollo no había solo mujeres, sino que los hombres también, sólo que según algunos demonólogos la mujer, que era débil por naturaleza, era la que más caía en las redes del demonio, y de esta manera justificaban su misoginia.

De esta manera se pasa de un pensamiento propio de San Agustín en el que todo esto era mera superstición, a otro en el que se dice que todo esto era real. A final de la edad media la brujería se empieza a entender como un culto satánico organizado que busca la destrucción de las cristiandad y a partir de esta época comenzaron a salir muchos manuales de demonología, en los que se daba a entender que todo el mundo podía hacer uso de la magia y cualquier podía ser acusado de brujería.

Los crímenes más comunes por los que se castigaba a las supuestas brujas por parte de la inquisición eran los siguientes:

-Canibalismo e incesto
-Uso de venenos o práctica de magia maléfica
-Ir al sabbat
-Hacer daños ala comunidad (matar niños, impedir reproducción, destruir los cultivos, envenenar las aguas)
-Transformación en animal.
-Adoración o pacto con Satanás

«Después de cruzarse con un hombre de negro que les inicia, las brujas y brujos se reúnen en el sabbat o akelarre. Llegan volando hacia donde está el macho cabrío. Una vez reunidos bailan y comen. A continuación se produce un acto de adoración al demonio y luego éste mantiene relaciones carnales con todos los asistentes. Acto seguido, las brujas se untan con unos ungüentos y emprenden el vuelo. Provocan granizos que destruyen las cosechas y matan a personas y animales. Al terminar estos hechos, las brujas vuelven a casa, siempre volando, a caballo de sus demonios.» Canon Episcopi.

En las confesiones de brujas como esta vemos como todas remiten casi a lo mismo; una figura que se le aparece a la supuesta bruja, que le inicia en los poderes maléficos. Después esa persona asiste al Sabbat y ve al macho cabrío que le aporta conocimientos maléficos sobre el uso de venenos y plantas mortíferas y donde llevan prácticas tabú.

Si dejamos atrás todos los temas del tabú como los tratos carnales, o las prácticas de canibalismo, ¿No podría ser esto un paralelo con algunas religiones anteriores al cristianismo, como en los cultos mistéricos o en prácticas chamánicas, donde la persona que se inicia recibe instrucciones de un maestro, a través del vuelo del alma donde se hace en contacto con esta entidad (supuestamente el macho cabrío para los cristianos, en otras ocasiones sería Diana, Hécate, u otras de las diosas paganas) y donde se viaja a otros lugares o donde esa entidad o espíritu le aporta al practicante un conocimiento? ¿No tienen en común las mismas prácticas que los ritos mistéricos (como el de Eleusis por ejemplo) de la Antigua Grecia donde un sacerdote inicia a la persona y a través de esa iniciación tienen contacto con la divinidad? ¿No se parece al chamanismo donde un maestro te inicia y a través de ciertas prácticas extáticas puedes contactar con los espíritus que te brindan conocimientos? ¿No es acaso lo mismo?

«Hay que añadir además, que ciertas mujeres criminales convertidas a Satán, seducidas por las ilusiones y fantasmas del demonio, creen y profesan que durante las noches, con Diana, diosa de los Paganos e innumerable multitud de mujeres, cabalgan sobre ciertas bestias y atraviesan los espacios en la calma nocturna obedeciendo a sus órdenes como a las de una dueña absoluta»

Canon Episcopi c. s. X

La conclusión más rápida a la que se llega es que estas prácticas de la antigüedad y de diferentes creencias folklóricas se demonizaron por la iglesia dado que había ciertas personas que todavía lo practicaban. Y esas diosas de las que hablábamos que en realidad es una diosa única con muchos nombres, quedó totalmente reducida a la imagen del diablo cristiano tal y como lo conocemos hoy.

Y así es como la bruja como entidad, la bruja como un ser maligno nocturno acabó convirtiéndose en humana. Tanto los tabús de la sociedad, el surgimiento de estos grupos minoritarios que además tenían prácticas con los que la iglesia no estaba conforme y esos momentos de crisis general en el que la iglesia ganaba poder, hizo que todo esto se desatara.

Más tarde, ya en el siglo de las luces cuando la caza de brujas ya dejó de tener el apogeo que tuvo, comenzaron a surgir los tratados que explicaban el fenómeno de la brujería como algo en lo que no habría que creer porque el avance de la ciencia podía encontrar explicación a todo, tanto a la transformación en animal (cuya explicación era que básicamente eran ilusiones y espejismos que el diablo les mostraba a los practicantes) como a la posibilidad de estas brujas de entablar relaciones con el diablo. Absolutamente todo quedó reducido a ser una falacia y estas brujas pasaron a existir y a hacer maldades a quedar reducido a ser personas que tenían problemas mentales y que según ellos deberían estar encerradas en manicomio porque realmente el diablo solo les engañaban y les mostraban mentiras, porque creer en ello significaría atribuirle un poder grande al Diablo, y esto no interesaba.

Pero ojo, que este libro que tengo aquí: Sobre la Licantropía y Transformación de las Brujas de Jean de Nynauld es uno de los más importantes porque aparte de tratar este tema de una forma racional, el autor sin quererlo nos deja descritas algunas recetas de ungüentos de las brujas que supuestamente usaban para el vuelo espiritual y algunas historias de la transformación en animal y los transportes hacia lugares remotos, que provienen de el doble espiritual o la salida del cuerpo, con lo cual es bastante interesante.

Os preguntaréis que por qué entonces la gente hoy en día practica brujería si esto fue considerado un CRIMEN, pues bien, porque como ya he dicho, lo que la Iglesia llamaba brujería, aparte de ser la excusa para culpar a la gente de los males de la sociedad, también estaba asociado a lo que algunas personas practicaban en ritos iniciáticos o prácticas chamánicas. La cosa es que al ser demonizadas por la iglesia se le ha llamado brujería, pero es una creencia errónea atribuir actualmente a las prácticas de brujería lo que los eclesiásticos decían, todo eso solo eran mentiras, lo tergiversaron todo para su beneficio. La práctica de brujería es un camino mistérico que involucra la comunicación con el otro lado, con el otro mundo para poder establecer contacto con los espíritus a cambio de conocimiento o de aportación a la comunidad. Así vemos que estas prácticas chamánicas o vuelo espiritual en el que las mujeres se unían a la diosa Diana del Canon Episcopi es el claro precedente del Akelarre.

Se han escrito libros y han corrido ríos y ríos de tinta acerca de este tema, pero para que lo entendáis en un vídeo creo que se puede resumir bien de esta manera. Espero que os haya quedado mucho más claro este tema por si era algo que fomentaba dudas, y que os haya gustado el vídeo. Todo ello para que se de a conocer la verdadera historia tras lo que ocurrió y para que veáis lo que es capaz de hacer el fanatismo religioso y lo mucho que se tergiversan las cosas y que por culpa de ello personas inocentes tienen que sufrirlo… Con esto me despido, espero que tengáis una buena semana. ¡Un abrazo a todos y hasta pronto!

Si lo prefieres, puedes escuchar esta historia en el canal de nuestra bella y encantadora colaboradora Mariana : Aquí os lo dejamos:

¿QUIERES SABER MÁS DE MITOLOGÍA?

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DRAGONES:

DUENDES, DIABLOS Y ESPÍRITUS FAMILIARES 

GUÍA DE LOS SERES MITOLÓGICOS ESPAÑOLES 

EL PADRE LOBO Y LAS BRUJAS EN HORTSAVINYÀ

HOMBRES LOBO Y OTROS DEPREDADORES DE LA MITOLOGÍA 

DE VENEFICIS 

 

BIBLIOGRAFÍA:

Fabián Alejandro Campagne. La Strix hispánica.
-Ginzburg, Carlo. Historia nocturna.
-Wilby, Emma. Cunning folk and familiar spirits: shamanistic visionary traditions in early modern -British witchcraft and magic.

 

LA LEYENDA DE LA BESTIA DE GEVAUDAN/THE LEGEND OF THE BEAST OF GÉVAUDAN

LA LEYENDA DE LA BESTIA DE GEVAUDAN/THE LEGEND OF THE BEAST OF GÉVAUDAN

LA LEYENDA DE LA BESTIA DE GEVAUDAN/THE LEGEND OF THE BEAST OF GÉVAUDAN

 

Los bosques frondosos de la Francia profunda encerraban a una criatura que es
la protagonista de esta historia. Nos ubicamos concretamente en el condado de
Gevaudan entre 1764 y 1767. El número de víctimas que causó esta bestia no
está determinado aunque se dice que la mayoría habían sido parcialmente
devoradas. Pero vamos a situarnos:
Era un momento muy delicado para el país porque acababa de ser derrotado por
Inglaterra y Prusia en la Guerra de los 7 años y había perdido la mayor parte de
sus colonias. La crisis económica suponía tiempos de hambre y pobreza para las
clases más bajas. En cambio, el rey Luis XV y la nobleza gozaban de poder y
además se preocupaban más de asuntos de la corte que alimentar al pueblo, lo
que daría lugar al estallido de la Revolución de 1789.
El 30 de junio de 1764 apareció el cadáver de una joven de apenas 14 años,
llamada Jeanne Boulet. Fue la primera víctima documentada de la bestia. Su
cuerpo apareció parcialmente devorado, con las ropas por completo rasgadas.
Aquel debía ser un incidente aislado, nada de lo que preocuparse. Los seis
meses siguientes fueron una auténtica pesadilla para los habitantes de la región.
Los ataques aumentaron y, poco más de un mes después, el 8 de agosto,
aparecía otra niña degollada y con el cuerpo desnudo y parcialmente
devorado. A principios de septiembre ya se contabilizaban seis víctimas más,
todas con el cuello prácticamente devorado y marcas de importantes mordeduras
en el tórax y extremidades. Dos cazadores aseguraron que habían disparado
al animal no una sino dos veces, incluso que lo vieron caer pero que las dos
veces se levantó y después salió cojeando a esconderse en el bosque.
Lo raro era que ninguno de los supervivientes era capaz de identificar al animal.
Los campesinos de aquella época estaban perfectamente familiarizados con los
lobos, pero todas las descripciones de los testigos presenciales apuntaban a una
criatura diferente. Los relatos de cazadores que habían visto al animal
aseguraban que era excepcionalmente inteligente para ser un lobo, y que cazaba
abalanzándose sobre sus presas y golpeándolas con las garras, algo que no
hacen los lobos. La bestia mató a tres integrantes de la misma familia de este
modo, primero a un niño de ocho años, después a su padre, y por último al
hermano mayor, de 16. El estado de histeria era tal que los niños se les
obligó a confinarse a sus casas y nadie salía al exterior si no era bien
preparado. La situación se hizo tan insostenible que se vio obligado a intervenir al
gobernador de la región, el conde de Montcan. Este hombre organizó a los
dragones del rey junto con su capitán, Duhamel, para combatir a la bestia junto
con los campesinos de la región. El conde le hizo venir para que rastreara la zona
y acabara de una vez con la bestia. Este tenía fama de altanero, pero de ser
eficaz.

Cuando el número de víctimas fueron preocupantes, las autoridades
pusieron una recompensa de 2.000 libras a quien obtuviera la cabeza de la
bestia. En ese momento, la iglesia, y más concretamente el obispo de Mende ya
había bautizado a la bestia como “la plaga enviada por Dios para castigar a los
hombres”.
El capitán y sus dragones no lograron nada, además, el pueblo se quejaba ya que
se decía que las tropas estropeaban las cosechas con sus caballos y no pagaban
alojamiento ni comida en las posadas donde se refugiaban.
En uno de esos días, Duhamel se encontró en frente a la bestia y en su diario
escribió: “Tiene el pecho de la anchura del de un caballo, el cuerpo como el de un
leopardo y el pelaje rojo con una línea negra. Al verlo llegarás como yo a la
conclusión de que el monstruo es un híbrido. Su padre es claramente un
león. Lo que es su madre aún está por ver”.
Entonces, el consejero del rey Luis XV, Clement Charles Francois L’Averdy,
decidió apartar a Duhamel y los dragones y contratar los mejores cazadores
de Francia. Si ellos no podían con aquella bestia inmunda, estaba claro que era
el mismísimo diablo. El nombre de uno de ellos dio una verdadera esperanza al
pueblo. Se trataba de Denneval. A estas alturas, ya se ofrecía una importante cifra
de dinero por la cabeza de esta bestia, lo cual provocó una gran motivación por
encontrarla.
Mientras la bestia sigue libre, continuaba atacando. Sin embargo, Denneval no
tuvo más suerte que Duhamel, y el Rey tuvo que enviar a François Antoine,
a que se hiciera cargo de la cacería mayor. Con él viajaban seis hombres de la
Guardia Real, y pronto recibieron el aviso de que la bestia había sido vista cerca
de la abadía de Chazes. Acudió con 40 hombres y por fin consiguieron abatir al
monstruo. La celebración fue inmensa. Aquel lobo no parecía tan excepcional
pero sí era grande, pesaba cerca de 60 kilos, y su hocico era enorme, como en
las descripciones de la víctimas que sobrevivieron a sus ataques.
Antoine se despidió de todos y se lleva la bestia disecada a Versalles y recibió un
preciado obsequio por parte del rey. El condado de Gevaudan tuvo unos meses
de paz, pero pronto se confirmaría que aquella no era la bestia real ya que pronto
volvieron otra vez los asesinatos.
En junio de 1767 un renombrado cazador de la zona, Jean Chastel, asegura que
ha abatido definitivamente a la bestia en el bosque de Tenazeire. Sin
embargo, cabe destacar que Chastel tenía fama de pertenecer a una familia de
brujos, acusada a su vez de diferentes crímenes y, sobre todo, de ejercer poderes
sobre animales para azuzarlos contra los hombres. ¿Era él en el fondo el
responsable de la bestia? Nunca lo sabremos. Sin embargo, el objetivo de
Chastel era matar a la bestia para probar que nadie en su familia era culpable de
los asesinatos de esta bestia.

La alegría invadió todo el área y Chastel es bendecido y honorado por
todos, pero hay que tener en cuenta que durante aquellos 3 años se
mataron en la región hasta 120 lobos inocentes.
A la hora de la autopsia, en Clermont Ferrand, se detecta que la bestia estaba
llena de heridas incluso de balas, y en su estómago encontraron huesos, tanto de
oveja como de humano. El error que cometieron fue a la hora de conservarla, ya
que cuando la bestia fue trasladada a Versalles, estaba podrida y hedionda. La
corte esperaba ver a un ser imponente y en buen estado, por lo que echan de la
corte a Jean Chastel y cuando regresa a Gevaudan es premiado con una
cantidad miserable. Los restos del animal ya no se conservan debido a un
incendio provocado.

Puedes escuchar esta historia aquí: 

ENGLISH

The dense forests of deep France hid a creature that is the protagonist of this story. We are specifically situated in the county of Gévaudan between 1764 and 1767. The number of victims caused by this beast is not certain, though it is said that most had been partially devoured. But let’s set the scene:

It was a very delicate time for the country, having just been defeated by England and Prussia in the Seven Years’ War, losing most of its colonies. The economic crisis meant times of hunger and poverty for the lower classes. Meanwhile, King Louis XV and the nobility enjoyed power and were more concerned with court affairs than feeding the people, which would lead to the outbreak of the Revolution in 1789.

On June 30, 1764, the corpse of a young girl, barely 14 years old, named Jeanne Boulet, was found. She was the first documented victim of the beast. Her body was found partially devoured, her clothes completely torn. This was thought to be an isolated incident, nothing to worry about. But the following six months were a nightmare for the inhabitants of the region.

The attacks increased, and just over a month later, on August 8, another girl was found beheaded, her body naked and partially devoured. By early September, six more victims had been recorded, all with their necks practically devoured and significant bite marks on their chests and limbs. Two hunters claimed they had shot the animal not once but twice, even seeing it fall, but both times it got up and limped back into the forest.

What was strange was that none of the survivors could identify the animal. The peasants of that time were well acquainted with wolves, but all eyewitness accounts pointed to a different creature. Hunters who had seen the animal claimed it was unusually intelligent for a wolf, and that it hunted by pouncing on its prey and striking with its claws, something wolves do not do. The beast killed three members of the same family in this way: first an eight-year-old boy, then his father, and finally the older brother, who was 16. The hysteria was such that children were forced to stay indoors, and no one went outside unless well prepared. The situation became so untenable that the governor of the region, the Count of Montcan, was forced to intervene. He organized the king’s dragoons along with their captain, Duhamel, to fight the beast alongside the region’s peasants. The Count summoned Duhamel to track the area and finally rid them of the beast. Duhamel was known to be arrogant but efficient.

As the number of victims became alarming, the authorities placed a 2,000-livre reward for whoever brought back the beast’s head. By this time, the church, particularly the Bishop of Mende, had already labeled the beast as «the plague sent by God to punish mankind.»

Captain Duhamel and his dragoons achieved nothing, and the townspeople complained, saying that the troops were ruining crops with their horses and not paying for food or lodging in the inns where they stayed.

On one of those days, Duhamel encountered the beast and wrote in his diary: «Its chest is as broad as a horse’s, its body like a leopard’s, and its fur is red with a black stripe. Seeing it, you’ll come to the same conclusion as I did—that the monster is a hybrid. Its father is clearly a lion. What its mother is remains to be seen.»

At that point, King Louis XV’s advisor, Clement Charles Francois L’Averdy, decided to dismiss Duhamel and the dragoons and hire the best hunters in France. If they couldn’t handle this vile beast, it was clear that it was the devil himself. One of those hunters brought real hope to the people. His name was Denneval. By this time, a large sum of money was being offered for the beast’s head, which led to great motivation to find it.

While the beast remained free, it continued to attack. However, Denneval had no more success than Duhamel, and the King had to send François Antoine to take charge of the major hunt. He traveled with six men from the Royal Guard and soon received word that the beast had been spotted near the Abbey of Chazes. He arrived with 40 men and finally managed to kill the monster. The celebration was immense. This wolf didn’t seem so exceptional, but it was large, weighing nearly 60 kilos, and its snout was enormous, matching the descriptions from the survivors.

Esto contiene una imagen de:

Antoine bid farewell to everyone, taking the stuffed beast to Versailles, and received a precious gift from the king. The county of Gévaudan experienced months of peace, but it was soon confirmed that this was not the real beast, as the murders quickly resumed.

In June of 1767, a renowned local hunter, Jean Chastel, claimed to have definitively killed the beast in the forest of Tenazeire. However, it should be noted that Chastel had a reputation for belonging to a family of witches, accused of various crimes, especially of using powers over animals to incite them against humans. Was he the one truly responsible for the beast? We will never know. However, Chastel’s goal was to kill the beast to prove that no one in his family was responsible for the beast’s murders.

Joy swept through the region, and Chastel was blessed and honored by all, but it’s important to remember that during those three years, up to 120 innocent wolves were killed in the region.

During the autopsy in Clermont Ferrand, it was discovered that the beast was full of wounds, even bullets, and its stomach contained both sheep and human bones. The mistake was in preserving the body because, by the time the beast was transported to Versailles, it was rotten and foul-smelling. The court had expected to see an imposing creature in good condition, so Jean Chastel was expelled from court and, upon returning to Gévaudan, was rewarded with a meager sum. The remains of the animal are no longer preserved due to an intentional fire.

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