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Reseña del libro » Duendes, diablos y espíritus familiares»

Reseña del libro » Duendes, diablos y espíritus familiares»

Reseña del libro » Duendes, diablos y espíritus familiares»

Hoy os traigo la reseña de este libro que escribió Pablo Ruiz @pabloruiz.escritor publicado con la editorial Nyktelios de @brujeria_iberica . Este libro está dedicado a aquellas personas que quieran adentrarse en profundidad a la mitología del duende. Primero nos habla acerca de ellos en diferentes lugares del mundo pero conforme avanza el libro se centra en la mitología y leyendas ibéricas. Se lleva a cabo una introducción a los espíritus de la naturaleza y diferencias entre algunos de estos seres, acerca de su naturaleza, su aspecto, su origen e incluso su comportamiento. De igual manera, se aborda un capítulo entero sobre los duendes, el pacto y la subyugación del espíritu del duende en la hechicería para ponerlos al servicio propio a través de ofrendas de amistad o invocaciones a través de objetos mágicos. También se dedica un capítulo a responder las preguntas de dónde encontrarlos, cómo poder verlos y cómo poder deshacerse de ellos, porque contrario a lo que muchas personas piensan acerca de los duendes, no suelen ser criaturas precisamente benéficas y adorables, de hecho ¡suele ser lo contrario!. Se explican también las diferencias con el trasgo e incluso se habla de la asociación que a veces se ha hecho de los duendes con los demonios. Por otro lado, se trata el tema de algunos mitos españoles sobre los duendes donde se nombran criaturas como los hombres corteza, el malismo, los trasgos, el trenti, los follets, etc. Para finalizar, el libro nos deleita con algunas leyendas actuales y testimonios del siglo XX muy interesantes acerca de estas criaturas.

En general, es un libro muy ameno, fácil de leer ya que no es un libro académico, con lo cual se recomienda como una lectura amena para aprender sobre el tema por lo que tiene un preciado hueco en mi estantería. Si queréis adquirirlo dejo el enlace donde podéis encontrarlo por aquí:

https://brujeriaiberica.bigcartel.com/product/duendes-diablos-y-espiritus-familiares-tapa-blanda

Índice:
– Prólogo de Diego García
– Capítulo I. Introducción a los espíritus de la naturaleza: gnomos, duendes y familiares
Los enanos en la Antigüedad
¿Existen o existieron gnomos en España?
– Capítulo II. Acerca del origen y naturaleza de los duendes
Del extraño aspecto y comportamiento de los duendes
Sobre la existencia y el hábitat de los duendes
– Capítulo III. Sobre el pacto, la brujería y las invocaciones de los duendes para ponerlos a nuestro servicio
Acerca de la amistad con el duende mediante ofrendas o invocaciones
La subyugación de los duendes mediante objetos mágicos
– Capítulo IV. Sobre dónde encontrar, cómo ver o cómo deshacerse de los duendes
– Capítulo V. Algunos mitos españoles sobre los duendes
Los hombres corteza. El malismo. La Freba. Los tardos. El duende martinico. La
gallina que era un duende. Leyendas sobre trasgos. El duende de Zaragoza.
Duendes de los bosques y los cultivos. El trenti. Los genios de las nubes. Los
follets. Los frailecillos. Los duendes protectores de los niños. El diañu burlón. El
duende y la tradición oral hoy. Leyendas actuales y testimonios del siglo XX.

El lado oscuro de las hadas III

El lado oscuro de las hadas III

El lado oscuro de las hadas

 

Generalmente tenemos la idea preconcebida de que las hadas son seres de luz, una fuerza atávica de la naturaleza con la intención de hacer el bien. Sin embargo, las antiguas tradiciones distan mucho de ese concepto. Es común en el folclore encontrar cierta tradición que habla de como con el pueblo antiguo hay que andarse con cuidado. Por ejemplo, el reverendo Robert Kirk afirma en su tratado «la comunidad secreta» como a los seres feéricos se les denomina «la buena gente» con la intención de que no ataquen a los humanos, y no porque se trate de seres con buenas intenciones.

Uno de los engaños frecuentes de las hadas es que, si alguien osa adentrarse en sus dominios procuran que nunca vuelva a la superficie (o que permanezca por aquellos lares durante generaciones). Y es que en multitud de tradiciones se habla de los famosos «banquetes de hadas». En ellos los elfos disfrutan de manjares imposibles y música embelesadora. Según se cuenta, si un humano acepta algo que estos seres le ofrezcan de alimento, quedará preso de aquel lugar y perderá la noción del tiempo. Tal es así que no son pocas las historias que hablan acerca de un contacto con los seres intraterrenos(elfos de las minas) en que el humano pasa un lapso no especialmente largo (lo que este interpreta como un día) y cuando vuelve a su aldea no conoce a nadie, pues han pasado varios lustros desde que desapareció, aunque él no ha envejecido ni un solo día.

Por si este peligro fuera poco, sorprenderá al lector descubrir que las hadas podían causar la muerte. Cuando entraban en cólera, eran capaces de proferir terribles maldiciones que llegaban a causar estragos en los humanos. Incluso, Brasey relata en su libro «hadas y elfos» como algunas de ellas eran capaces de crear un haz de luz en forma de flecha, la cual arrojaban a los humanos si entraban en cólera. Aquellos humanos que eran alcanzados por aquella energía reluciente podían perder la vida.

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BIBLIOGRAFÍA

-KIRK, ROBERT «La comunidad secreta»

-BRASEAY EODUARD,  «Hadas y elfos»

– Ruiz osuna, Pablo «Guía de los seres mitológicos españoles»

Los Domovoi. Mitología Eslava.

Los Domovoi. Mitología Eslava.

Los Domovoi. Mitología Eslava.

imagen de: https://www.pinterest.es/pin/83738874311179099/

Los domovoi son espíritus domésticos muy comunes en los mitos eslavos precristianos. Aunque los misioneros cristianos fueron en su mayoría exitosos en la eliminación de las viejas ideas paganas, las tradiciones sobre los domovoi se mantuvieron intactas a lo largo de los siglos.
Los domovoi eran protectores domésticos que generalmente se veían como espíritus amables. La mayoría de las representaciones de domovoi muestran criaturas pequeñas, barbudas y masculinas.
Para completar sus tareas y proteger la casa, un domovoi podía adquirir la forma de una persona para actuar como un amo de casa.
Si el hogar que estaba protegiendo estaba demasiado descuidado o sucio, el domovoi hostigaba a la familia de manera similar a un poltergeist, haciendo pequeñas bromas hasta que la familia mejoraba su comportamiento.
La leyenda del domovoi sobrevivió durante el siglo 20, haciendo apariciones ocasionales en el arte ruso.
 Para atraer al Domovoi, se sale fuera de la vivienda vistiendo las mejores ropas, y se dice en voz alta «Dedushka Dobrojot (benévolo abuelo), por favor entra en mi casa y ayuda a los tuyos». Para librarse de un Domovoi rival, hay que golpear las paredes con un haz, gritando «abuelo Domovoi, ayúdame a echar el intruso». En caso de mudanza, se dice «¡Domovoi, Domovoi, no permanezcas aquí y ven nuestra la familia!».
 Cuando una nueva casa es construida, la tradición polaca atrae un Domovoi colocando un trozo de pan debajo de la estufa o cocina, mientras que en la tradición rusa se invita al antiguo Domovoi de la casa que ha acompañado a la familia con el ofrecimiento de una bota vieja como lugar para alojarse en la casa nueva. En la tradición ucraniana, cuando una familia cambia de casa, dicen que la última noche antes de cambiarse, hay que dar a Domovik de comer y beber, y pedirle que vaya con todos la nueva vivienda, ya que la economía doméstica depende de él.
 Un pan salado envuelto en una tela blanca sirve apara apaciguar al espíritu, y la colocación de un lino blanco y limpio en la habitación, es una invitación a que coma con la familia. Colgar botas viejas en el patio, es otra forma de honrarlo.
     Si el Domovoi se vuelve infeliz, le juega malas pasadas a los miembros de la casa. Si la familia puede determinar la causa del descontento del Domovoi, pueden rectificar la situación volviendo las cosas a la situación normal. En caso contrario, la actuación del espíritu se incrementará. Lo habitual es que la familia viva en armonía con el espíritu, y no ocurran problemas. Si quiere a alguien le hace trenzas en el pelo y si tiene antipatía le da pellizcos.
Acerca del orgien de este y otros duendes se ha escrito muchísimo.CASANOVA & CREUS (2000) ofrecen dos hipótesis para el origen de los
duendes, una de ellas apunta a la misma idea que la de Violant; después de analizar las características de algunos espíritus elementales del folclore catalán, llegan a la conclusión de que el origen de estos seres está en los espíritus de los antepasados que se encuentran ligados al fuego del hogar, por lo tanto, estos seres serían una antropomorfización del fuego y el fuego del hogar el punto de reunión del panteón familiar. LECOUTEUX (2001), que indica que muchos de los espíritus elementales son en realidad genios de lugar (genius loci) cuyo culto ha
pervivido hasta tiempos relativamente recientes, más o menos cristianizados, convirtiéndose en algunas veces en las Vírgenes u otros Santos patrones de cuevas, fuentes, etcétera. Para otros son una reinterpretación, en tiempos más o menos recientes, de antiguos cultos (MICHELET, 2004). ¿Sabremos algun día qué son estos intrépidos personajes?

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BIBLIOGRAFIA
-http://mitosleyendascriaturas.blogspot.com/2017/01/domovoi.html
– https://www.facebook.com/Nuestras-Fiestas-y-Misterios-Del-Mundo-730371390365524
– NIELL,M «LOS HONGOS Y LOS ESPIRITUS ELEMENTALES», Revista Catalana de Micologia, vol. 38: 59-69; 2017.
La leyenda del malvado duende Todín

La leyenda del malvado duende Todín

La leyenda del malvado duende Todín

 

 

Los trasgos son insidiosos y excéntricos; ocupan la cúspide de su escala de valores molestar y perturbar la paz. Cuando pueden rompen y arrojan objetos, provocan pesadillas e inquietan a los desdichados que se cruzan en su camino. Las leyendas así lo atestiguan, pues siempre que aparece el trasgo, la amargura anida en los corazones de sus víctimas.

He añadido una curiosa leyenda de un trasgo algo perturbadora. Aunque en la leyenda se refiere a él como un duende, a mi juicio esta leyenda debe encontrase entre la de los trasgos

Érase una vez un joven pescador llamado Andrés, de sonrisa franca y rostro agradable, de fuertes brazos que trabajaba incansablemente para el sostén de su familia y que convivía con el mar y la soledad. Era hombre de pocas palabras y todos los atardeceres embarcaba en su lancha rumbo al océano y a sí mismo. Un día, ya muy entrada la noche, larga su red cerca de la playa del Osmo, en Corme, y observa que, en el umbral de la urna del mismo nombre, había una hoguera y que a su alrededor danzaban, dando vueltas y más vueltas, unos extraños pequeños seres, semejantes a los hombres, de tez blanquecina, ojos verdosos y vestimenta de chillones colores rojos y verdes.

Uno de ellos, al percibir la presencia del pescador, se encamina hacia él y, desde la orilla, entre el rumor del agua, le pregunta su nombre.

―Me llamo Andrés ―le contesta nervioso y temblando de pies a cabeza.

―Yo soy el duende Todín ―le dice mientras se acerca a la barca, moviéndose como pez a través de las aguas.

Andrés, asustado, no soltaba palabra; entre tanto, lo observaba fijamente; pero al cabo de un rato comenzó a tranquilizarse cuando vio que aquel extraño ser, de mirada vivaracha pero serena, parecía inofensivo.

De pronto, el duende lo coge de un brazo, se sienta frente a él, remira rectamente a los ojos y le dice:

―No temas, me caes bien y quiero ayudarte.

La noche avanzaba y la conversación entre ellos se hacía ininterrumpida y amena. Andrés no tardó en darse cuenta de lo endiabladamente inteligente y tortuoso que era Todín y presentía que una amistad, aunque extraña, estaba naciendo. Al amanecer, con los primeros rayos de la aurora, el pescador recoge la red y queda admirado al observar que estaba repleta de los más variados peces.

―Ya sabes ―le dice el duende―, cuando quieras tener una abundante pesca, te acercas a esta playa, me llamas tres veces y, mientras hablamos amistosamente, tu red se llenará de peces.

―De acuerdo, ya te buscaré ―dijo el pescador, guiñando un ojo.

Andrés, como era prudente, no quería abusar de la magnanimidad del duende y procuraba ir solo a la playa del Osmo cuando la pesca en otros lugares escaseaba o el mar de estas atlánticas costas se enfurecía.

Pasó el tiempo y, un día, Todín le confiesa que es un ser muy poderoso, ya que posee tres monedas de oro con poderes mágicos, pero solo se las daría a una buena persona, y él se lo parecía.

―Quiero compartir contigo, mi buen amigo, ―le dice el astuto duende― este poder mágico que tengo gracias al designio de mis antepasados.

A decir verdad, Andrés era desconfiado. No creía en regalos en apariencia desinteresados. Aunque trabajaba hasta la saciedad todas las noches del año, por experiencia sabía que de la pobreza no era fácil escapar. Era un pobre pescador, como lo fue su padre y había sido su abuelo.

Todín le introdujo en la urna, iluminada por velas aromáticas en candelabros de oro con forma de búhos de la buena suerte. Sobre mesas ovaladas había esmeraldas en bandejas de marfil y enormes caracolas llenas de perlas. Abre un cofre de madera de ébano y saca tres monedas.

La primera que le mostró era la moneda de la salud. En una de sus caras tenía tallada una ninfa con un cáliz entre sus manos, y le dice:

―Con ella vivirás muchos, muchos años, conocerás a los nietos de tus nietos e ignorarás el dolor.

La segunda era la de las riquezas. En ella se veía un cofre lleno de las más variadas joyas; y le comunica:

Todo lo que ambiciones lo tendrás.

La tercera era la de la sabiduría. En su dorso se percibía una serpiente; y le explica:

―Nada ignorarás y serás sabio. El que goza de la sabiduría está en posesión de la verdad.

―La verdad para mí es algo muy sencillo ―responde el pescador―: es lo que está bien; lo demás, si no es falso, me lo parece.

Andrés permaneció en silencio durante un buen rato y, por fin, con aire resignado y con voz suave, le preguntó:

―¿A cambio de qué?

Sin hacerse rogar, responde el duende:

―En trueque de tu alma.

De nuevo guardó un prolongado silencio, no había motivo para tener miedo, y no tenía; se trataba simplemente de expresar un deseo y, además, él era sincero por naturaleza, como suele ocurrir con la gente de la costa.

―De acuerdo, acepto el canje, si me das otra moneda más ―expresa Andrés.

Cordial, pero con una cordialidad que parecía fría, distante; porque intuía que no era él quien dominaba la situación, Todin le responde:

―No te preocupes, tengo muchas, la del amor, que ningún rayo la podrá destruir ni toda el agua del mar apagarlo; la del poder…

―Solo quiero, además de las tres primeras, la moneda de la caridad ―responde el pescador.

Perplejo, lleno de desesperación y furioso ante tan inesperada petición, se quedó petrificado de rabia; mas, intentando disimular su enojo, replicó el duende, profundamente sorprendido:

―¿Por qué la moneda de la caridad? Esa es la única que no tengo.

Lamenta no poder concederle esa moneda e intenta, una y otra vez, convencerlo de las cualidades de las otras que le había ofrecido, pero sus tentativas resultaron inútiles y sus argumentos terminaban en rotundos fracasos, a pesar de que sus palabras golpeaban en los oídos del obstinado pescador, con tenacidad e ininterrumpidamente, como agua en la roca.

―No insistas, no podrás convencerme ―responde Andrés―, puede parecer soberbia o tal vez ingenuidad, pero esas tres monedas sin caridad humana no me interesan; lo nimio, a menudo, es lo importante.

Agradeció su gentileza lo mejor posible y se despidió de inmediato y, bogando a ritmo lento, se aleja en su lancha hacia altamar, mientras con voz clara pero serena, le dice:

Tres monedas me ofreciste para que te entregue el alma. Aunque viviera mil años,

los reyes me envidiaran,

los hombres me conocieran

y los sabios me encumbraran; no quiero cambiar de vida

ni tampoco trocar mi alma.

Ni la salud, ni riquezas,

ni sabiduría tanta,

son lo bastante importantes ni son suficiente paga

para dejar estos mares, por vida, dinero y fama.

Si no tienes caridad,

el vivir no importa nada, la riqueza enorgullece, la sabiduría ufana[1].

Esta leyenda difiere de cuantas he podido consultar. Aquí el trasgo tiene un comportamiento completamente distinto. Esta vez, lejos de perturbar y molestar a los habitantes de una casa, Todín busca la ruina del incauto que caiga en sus argucias. He encontrado leyendas referidas a los seres elementales que insinúan que tratar con ellos conlleva la perdición, pero esta es la única que he encontrado referida en estos términos a los trasgos.

¿Quieres saber más? Esta es solo una de las leyendas recogida en nuestro libro «Guía de los seres mitológicos españoles» cómpralo aquí:

https://es.ulule.com/2-edicion-guia-de-los-seres-mitologicos-espa-oles/

Bibliografía

[1] Cousillas Rodríguez, Manuel: «Los duendes en la literatura española», op. cit. pág. 66-68.

 

 

La leyenda del duende Martinico

La leyenda del duende Martinico

EL DUENDE MARTINICO

 

 

Hoy os traemos a uno de los duendes más conocidos de la mitología ibérica, el duende Martinico. Para esta ocasión, cuento con la ayuda de Elisa Rivero Tarvos. Esperamos que os guste:

 

Sobre la naturaleza de los duendes no hubo acuerdo entre los antiguos, como seguramente no lo hay entre los folcloristas modernos. En cuanto a otros aspectos del duende, como pueden ser su carácter y significación[1], sí parece existir una línea de investigación más o menos uniforme.

El carácter del duende doméstico puede resumirse en los términos que nos ofrece Mercedes Cano Herrera:

Los duendes domésticos aman la casa y a cuantos en ella viven ―si se portan bien con ellos― pagando los favores con favores, pero vengándose en ocasiones duramente de las molestias que se les causen voluntariamente. Sus lugares predilectos son la cuadra ―donde se entretienen enredando con los animales―, el desván y la cocina, en la que les encanta jugar con la harina, los cacharros y los cedazos[2].

En la mitología es común que las vestimentas denoten el espíritu conciliador o irascible del ser en cuestión. Los ropajes del duende son los de alguien con una personalidad que se define más bajo lo burlesco que bajo lo temible. Sus vestimentas varían desde los ropajes rojos con capirotes del mismo color, hasta las túnicas blancas; pasando por otros como los hábitos de monje capuchino[3].

Los pueblos antiguos creían firmemente en un concepto algo abstracto llamado «dualidad de la vida». Ellos creían que el universo tenía fuerzas que se neutralizaban entre sí tendiendo al equilibrio. Así cada aspecto de la vida humana tenía su vertiente positiva (Eros) y su vertiente negativa (Thanatos). Un ejemplo claro nos lo da la mitología griega a través de dos dioses del Olimpo. Como primer ejemplo tendríamos a Ares, dios temido por ser el artífice de las guerras crueles e intestinas. Por contra tenemos a Palas Atenea, diosa de la ciudad, de la guerra justa en defensa del honor y de la virtud.

Parece que el tema del duende no escapa a esa retórica y constantemente se hace referencia a esta dualidad. Existen multitud de leyendas que hacen referencia a esta realidad, circunstancia que no ha pasado desapercibida a los investigadores[4].

Existen multitud de leyendas sobre duendes en nuestra geografía. A diferencia del ostracismo que han sufrido las tradiciones y leyendas sobre otros seres mitológicos, la creencia del duende ha llegado hasta prácticamente nuestros días. Uno de los duendes más famosos de los que se tiene constancia en nuestra geografía es un simpático personaje al que el vulgo ha apodado con el nombre de «Martinico». Este ser representa las fuerzas elementales que pueden ser propicias a los humanos, son los espíritus guardianes de tantas mitologías. Hay incluso quien los ha catalogado como duendes protegidos de la grey angelical[5].

Tiene un claro comportamiento moralista, en especial con los niños, a los que protege con gran acierto ante cualquier peligro[6. Como suele caracterizar a la práctica totalidad de los duendes, su comportamiento es inestable, errático y anárquico. Martinico es de espíritu bondadoso y colaborador, pero no tolera agravios ni insinuaciones maliciosas. Parece que su color favorito es el rojo y su vestimenta habitual (aun no comprendo el porqué) se asemeja a la de un fraile capuchino. Su vitalidad antinatural tampoco pasa desapercibida y es manifiesta su gran capacidad para la magia y el terioformismo

Sin más dilación, os dejamos algunas leyendas sobre él:

   Leyenda 1

“En 1760 delató una señora de Madrid a una moza que había tenido de criada, bastante espigada, de medianas carnes, carirredonda, blanca, algo roma y de pelo castaño, la cual, según había contado a su ama, con otras muchachas del lugar se había holgado y divertido, en el palacio del marqués de Palacios, en Mondéjar, con un muchacho llamado Martinico, de pocos años y muy feo, que se les aparecía en forma de capichino o de culebrón, quien las reprendía alguna vez por su demasiada curiosidad. Añadía la criada que, si hubiera querido, hubiera sido rica, y Martinico le haría las cosas de la casa, pero temía a la Inquisición ya que dijeran las gentes: Qué muchacha es, y ya va con la mitra por las calles!» (Papeles de la Inquisición de Toledo, leg. 92, núm. 189) (2).

 

 Leyenda 2

En Córdoba, se dice que habitaba una casa y que se enamoró de la dueña a la que pretendía obtener sus favores. El hermano de la dueña quería heredar todo lo de esta y durante muchos años intentó asesinarla. Martinico cada vez que veía al hermano acercarse a la casa, provocaba un gran estruendo haciendo que todos los vecinos salieran a la calle. La dueña, cansada de Martinico y de su insistencia, se cambia de casa; un día mientras salía de misa el hermano la asesinó. Nunca se pudo saber quién había sido el asesino, por lo que heredó todo lo de su hermana y se trasladó a vivir a la casa en la que estaba Martinico. Esa noche, mientras dormía, notó que le faltaba el aire y cómo algo le oprimía el cuello, poco a poco su cuerpo se iba incorporando hasta quedar colgado de una viga. Al día siguiente cuando los vecinos y autoridades entraron en la casa, lo encontraron muerto y en un rincón de la habitación al Martinico que les esperaba para decirles que por fin había habido justicia, y que no había sido un suicidio, sino un ajusticiamiento. Martinico desapareció[7].

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En nuestro libro encontraréis la guía más completa de la mitología ibérica

 

BIBLIOGRAFÍA 

 

[1] Me refiero por significación al estudio por parte de los folcloristas de los posibles orígenes del mito de su simbología, análisis psicológico e incluso su análisis antropológico.

[2] Cano Herrera, Mercedes: Entre anjanas y duendes…, op. cit. pág. 56.

[3] Cano Herrera, Mercedes: Entre anjanas y duendes…, op. cit. pág. 56.

[4] «En cuanto a su comportamiento, la literatura nos habla, generalmente, de dos clases de duendes: una amable y gentil, lúdica y habitualmente inofensiva que otorga regalos e incluso poderes para tener una buena pesca, y otra diabólica, caracterizada por su culto a Satán». Cousillas Rodríguez, Manuel: «Los duendes en la literatura española», Revista Garoza 10 (2010): 61–69, <https://dialnet.unirioja.es/descarga/articulo/3355300.pdf>.

[5] Villar Esparza, Carlos, op. cit. pág.70.

[6] Véase un ejemplo de cuanto decimos: «en los pozos, en los pueblos, pues decían que, si te asomabas mucho al pozo, que te cogía el martinico, el duende, y te metía dentro del pozo. Para asustar a los niños para que no se asomaran al pozo». Nieves Martín, Rafaela: «Literatura oral de Manzanares (Ciudad Real)», Culturas populares. Revista Electrónica 6 (2008): 1–34, <http://www.culturaspopulares.org/textos6/articulos/nieves.pdf>, pág. 6.

[7] Recuperado el día 29/05/19 a las 18:51 de: <http://leyendasyfabulas.com/el-duende-martinico/>.

Entrevista a Óscar Robles de elficología España

Entrevista a Óscar Robles de elficología España

Entrevista a Óscar Robles de elficología España

 

Desde que era muy pequeño siempre le ha interesado el mundo feérico y todo lo que ello envuelve. Pasaba horas devorando  los libros de texto, los cuales  eran bellamente ilustrados con imágenes de duendes. Posteriormente, comenzó a estudiar el tema de una forma sería y rigurosa aplicando la técnica de estudio de la elficología.

Ante el vacío de blog o páginas que había tanto en castellano como en inglés, decidió crear el blog de Elficología en España que le ha llevado a conocer a gente maravillosa y a dar más visibilidad a sus investigaciones y calidad de contenidos. Fue a través de ese espacio en el que nos conocimos y , ahora, quiero que podáis conocerle vosotros un poco más a través de esta entrevista.

 

1- La primera pregunta es tan previsible como obligada. ¿Qué es la elficología?

La Elficología se puede definir como la disciplina que trata de estudiar todas aquellas criaturas o seres sobrenaturales que comúnmente se conocen como “gente pequeña” . Estaríamos hablando por ejemplo de toda la pléyade de criaturas que como nombre genérico las conocemos con los nombres de; hadas, duendes, gnomos, trolls, elfos, ninfas y un largo etcétera. Esta disciplina se podría enmarcar dentro de las llamadas ciencias de frontera o paraciencias como también lo serían la ufología, criptozoología o parapsicología. La Elficología la considero además como algo que va más allá de una simple disciplina de estudio, tomándola como una especie de filosofía de vida, un camino iniciático, una heurística que le arroja al estudioso de la misma al encuentro con la aventura desde un prisma sociológico, a lo ignoto, lo inefable, lo que irrumpe en la habitual rutina, para, quizás, transformar el presente

2- ¿Por qué decidiste implementar esta disciplina en nuestro país?

La Elficología decidí difundirla principalmente por dos razones. Una porque es un tema que me apasiona desde pequeño. Para mí es super poético o romántico, llámese como se quiera, que existan tanto mitos de duendecillos que se guarecen bajo hongos que ellos mismos protegen o que haya historias de hadas que protegen a mujeres maltratadas o gnomos que trotan a lomos de una pequeña musaraña… Esta “poética élfica” me pareció curiosísima y es por eso que la segunda razón por la que decidí difundir la Elficología es porque toda esta vasta mitología de hadas, trolls y demás seres feéricos no estaba siendo lo suficientemente recopilada y dada a conocer al público al menos en castellano. Era o es mejor dicho, una necesidad de conservar esto que considero un patrimonio inmaterial de la humanidad; el mito, la leyenda, el hada, el gnomo

imagen de pixabay.com

3- ¿Qué opinas de las nuevas iconografías del duende en que se le representa como un personaje infantil y enternecedor con el que “ir a merendar” o con el que te haces “su amigo”?

Ciertamente, si escudriñamos un poco en las diversas mitologías relacionadas con estas temáticas, encontramos con que hay un sustrato lo suficientemente importante en leyendas y muchos otros relatos en los que verdaderamente describen a muchos seres como el clásico gnomo o duende de gorro cónico, colores vivos, luengas barbas y aspecto casi de cuento. El mundo de lo feérico es tan amplio y complejo que todo lo que digamos de él puede ser cierto, ahora bien, estas nuevas dinámicas que presentan a los duendes u otras criaturas similares como únicamente seres de luz y portadores de toda prosperidad, sumado al fenómeno tótem moderno y las creencias de la nueva era, que tan pronto te venden un duende activado con poderes o un troll en una botella, creo que pervierten totalmente el significado de las leyendas y relatos élficos y sirven a intereses neoliberales o marketinianos. Las hadas y los duendes, nos guste o no, no son eso.

4- Hace unos años creaste el blog de elficología en España. ¿Cuál era el objetivo de su nacimiento como página?

Elficología en España nació tímidamente, sin muchas pretensiones, pero a su vez mi idea era cubrir ese vacío que había en la blogosfera sobre el estudio de los espíritus de la naturaleza presentándolo como un espacio que aboga por el mayor rigor posible y muy centrado también en la actualidad y las noticias del mundo élfico. En principio nació para informar un poco de aquellas noticias del mundo élfico que podrían acontecer en nuestro país, sin embargo, España está bastante alejada aún de estos mitos y ritos que tanto ocuparon un pasado nuestro no tan lejano y decidí expandirme a un ámbito más internacional. Presentando no solo noticias, sino también leyendas, conclusiones propias, documentales, libros, en definitiva, una especie de bitácora en la que todo aquel que esté interesado en la gente menuda pueda aprender y estudiar el tema desde un aspecto cercano a lo científico y con seriedad.

                                                             imagen de pixabay

5- Parece que en el mundo mitológico y feérico español está de capa caída… ¿A qué achacas la endémica situación de este saber en nuestro país? ¿Hay lugar a la esperanza?

Bueno, parece que hay un tímido resurgir en el mundo feérico y mitológico de España, sin embargo, le está costando salir a la luz a esta nueva generación de investigadores o escritores del mundo de lo mitológico. Yo lo achaco por un lado a que mucha gente piensa que esto son cosas de cuentos infantiles. Lo relegan a ese plano y ni siquiera imaginan todo lo que esto entraña, es decir, hay un profundo desconocimiento e ignorancia sobre el tema. Por otro lado, creo también que España la cual ha sido paso de infinidad de pueblos, ha ido forjando en el carácter de sus ciudadanos una visión cartesiana y descreída del asunto, pensando así que esto es cosa de “cuatro frikies”. Y por último, en este mundo hiperconectado, acelerado, donde la atención sostenida parece que se hace difícil y en donde lo mítico y tradicional se ve como algo de personas iletradas o ya algo superado, lleva a que la Mitología Ibérica no tenga el interés que merece. En cuanto a la esperanza de que esto pueda cambiar, yo pienso que poco a poco como dije al inicio, hay una revitalización de todo lo mágico, esotérico, junto con lo mitológico-feérico y creo que habrá un tímido y progresivo repunte, lo habrá. La gente en contextos de crisis parece que vuelve un poco a los orígenes y es posible que en los próximos años veamos más obras con contenido de este tipo.

6- ¿Qué proyectos tienes en mente para mantener vivas nuestras leyendas y tradiciones?

Mis próximos proyectos son la publicación de un libro que si no me equivoco está ya por salir. Calculo que a finales de año. Se trata de un ensayo serio y bastante documentado de lo que es la elficología y todo el “interior” del mundo de las hadas. Estoy a su vez trabajando en otro segundo libro y con mente en más ideas para próximas publicaciones literarias. Seguiré con el proyecto de Elficología en España como he venido haciendo estos más de 7 años y es posible que retome el abandonado blog hermano de Gigantología e incluso es posible también que cree un tercer blog de una temática muy interesante que ya desvelaré próximamente. Y por supuesto, las colaboraciones que me pidan o la participación en proyectos que puedan surgir siempre dentro de lo feérico tratados con el mayor rigor y el mayor respeto posible.

 

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DUENDES, DIABLOS Y ESPÍRITUS FAMILIARES 

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EL PADRE LOBO Y LAS BRUJAS EN HORTSAVINYÀ

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