Kobolds: Los Intrigantes Habitantes del Mundo Subterráneo

Kobolds: Los Intrigantes Habitantes del Mundo Subterráneo

Kobolds: Los Intrigantes Habitantes del Mundo Subterráneo

imagen de: Jean Baptiste Mongue

En el vasto mundo de la fantasía, existe una miríada de criaturas misteriosas y fascinantes que capturan la imaginación de los aficionados a la literatura y los juegos de rol. Entre ellas, los Kobolds se destacan como unas de las razas más enigmáticas y subestimadas.

¿Qué son los Kobolds?

De hecho, la palabra «Kobold» proviene del alemán «Kobalt», que significa «espíritu del cobre», ya que se creía que estos seres escondían minerales preciosos en la tierra.En la mitología germana, un kobold era un tipo de espíritu menor que habitaba en cuadrascuevas y casas. Se dedicaba a las labores domésticas cuando sus dueños se ausentaban de la casa, es decir, iba a por agua, partía la leña, daba de comer al ganado.Aunque normalmente es invisible, un kobold puede materializarse en forma de animal, fuego, ser humano y vela. Las representaciones más comunes de kobolds los muestran como figuras humanas del tamaño de niños pequeños. Los kóbolds que viven en hogares humanos visten la ropa de los campesinos; los que viven en las minas son encorvados y feos; Los kobolds que viven en barcos fuman pipas y visten ropa de marinero.

Las leyendas describen a los kobolds de las minas desde ancianos de 0,6 metros de altura vestidos como mineros hasta criaturas bajas y encorvadas con rasgos «feos», incluyendo, en algunos relatos, la piel negra. En 1820, la espiritista Emma Hardinge Britten registró una descripción de los kobolds de las minas de una tal Madame Kalodzy, que se alojaba con unos campesinos llamados Dorothea y Michael Engelbrecht:

Estábamos a punto de sentarnos a tomar el té cuando Mdlle. Gronin llamó nuestra atención sobre una luz fija, redonda y del tamaño de un plato de queso, que apareció de repente en la pared del pequeño jardín, justo enfrente de la puerta de la cabaña en la que estábamos sentados.

Antes de que ninguno de nosotros pudiera levantarse para examinarla, aparecieron casi simultáneamente cuatro luces más, con la misma forma y que sólo variaban de tamaño. Alrededor de cada una de ellas se dibujaba la tenue silueta de una pequeña figura humana, negra y grotesca, más parecida a una pequeña imagen tallada en madera negra y brillante, que a cualquier otra cosa a la que pueda asemejarlas. Dorotea besó las manos ante aquellas espantosas figuritas, y Miguel se inclinó con gran reverencia. En cuanto a mí y a mis compañeros, estábamos tan asombrados y a la vez divertidos ante aquellas formas cómicas, que no pudimos movernos ni hablar hasta que ellas mismas parecieron revolotear en una especie de danza vacilante, y luego desaparecer, una a una.

La mayoría de las veces, los kobolds permanecen completamente invisibles Aunque el rey Goldemar (o Goldmar), un famoso kobold del castillo de Hardenstein, tenía las manos «delgadas como las de una rana, frías y suaves al tacto», nunca se dejó ver. El señor del castillo de Hundermühlen, donde vivía Heinzelmann, convenció al kobold para que le dejara tocarle una noche. Los dedos del kobold eran infantiles y su cara parecía una calavera, sin calor corporal. Una leyenda cuenta que una sirvienta se encaprichó del kobold de su casa y pidió verlo. El kobold se niega, alegando que mirarlo sería aterrador. La criada insiste y el kobold le dice que se reúna con él más tarde y que le traiga un cubo de agua fría. El kobold espera a la doncella desnudo y con un cuchillo de carnicero clavado en la espalda. La doncella se desmaya al verlo y el kobold la despierta con el agua fría[ En una variante, la doncella ve un bebé muerto flotando en un barril lleno de sangre; años antes, la mujer había tenido un hijo bastardo, lo había matado y lo había escondido en ese barril Las leyendas cuentan que quienes intentan engañar a un kobold para que se deje ver son castigados por la fechoría. Por ejemplo, Heinzelmann engañó a un noble haciéndole creer que el kobold se escondía en una jarra. Cuando el noble tapó la boca de la jarra para atrapar a la criatura, el kobold le reprendió:

Si no me hubiera enterado hace tiempo por otras personas de que eres un necio, ahora podría saberlo por mí mismo, ya que pensaste que estaba sentado en una jarra vacía, y fuiste a taparla con la mano, como si me tuvieras atrapado. No creo que merezcas la pena, pues de lo contrario te habría dado, hace tiempo, tal lección, que te acordarías de mí lo suficiente. Pero antes de que pase mucho tiempo te llevarás un ligero revolcón.

Kobolds en la Literatura y los Juegos

Los Kobolds han aparecido en una amplia variedad de medios, desde la literatura fantástica hasta los juegos de rol y videojuegos. Uno de los ejemplos más notables es su presencia en el juego de rol «Dungeons & Dragons», donde son criaturas comunes que actúan como enemigos o aliados según la trama. En este juego, se les representa como seres ingeniosos que aprovechan su número y su astucia para superar a los aventureros más fuertes.

Kobolds en la Cultura Popular

A pesar de su relativa oscuridad en comparación con otras razas fantásticas, los Kobolds han dejado una huella en la cultura popular. Los fanáticos de los juegos de rol y la fantasía a menudo aprecian su papel como desafiantes opositores en aventuras subterráneas. Además, su estética única y su carácter distintivo los convierten en elecciones populares para disfraces y cosplays en convenciones de fanáticos.

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Duendes, diablos y espíritus familiares 

Las lamias

Las lamias

Lamias

 

imagen de:Aneley Chan

En la mitología griega Lamia era originalmente una mujer hermosa, posiblemente hija del rey Belo, que se convirtió en amante de Zeus. Cuando Hera, la esposa del dios, descubrió la infidelidad, asesinó a los hijos de Lamia como venganza (o según otra versión, la enloqueció y empujó a matar ella misma a sus hijos) y la convirtió en un monstruo.1​ Lamia fue condenada a no poder cerrar sus ojos, de modo que estuviera siempre obsesionada con la imagen de sus hijos muertos. Zeus le otorgó el don de poder extraerse los ojos para así descansar, y volver a ponérselos luego. Lamia sentía envidia de las otras madres y devoraba a sus hijos. Tenía el cuerpo de una serpiente y los pechos y la cabeza de una mujer

Las lamias son, en la mitología vasca, entes de género femenino que vivían en cuevas o ríos. Los hombres se enamoraban de ellas y las lamias también de ellos. Según algunas leyendas, las lamias ayudaban a los agricultores en sus quehaceres, después de comer por las noches la comida que les dejaban. Pero no todo lo que hacían las lamias era positivo, secuestraban a los hombres y en otras ocasiones, si no estaban dispuestos a ayudarlas, les hacían el mal.

El concepto que la tradición actual conserva de estos genios no siempre es coincidente e, incluso, llega a ser contradictorio. Tanto el perfil antropomórfico como las actividades que se les atribuye aparecen distorsionados y dificultan la definición unitaria del personaje. Hay un cúmulo de actuaciones agresivas propias del mundo de las brujas, y que en determinados lugares se asocian también a las lamias. El gesto amable e inofensivo se convierte entonces en ceño hosco y talante dañino, extremos difícilmente compaginables entre sí

Los amuletos también pueden proteger de los ataques de las lamias, sobre todo las que contienen ruda y apio. Las leyendas de Ataun, Ondarroa, Mutriku o Deba, por ejemplo, dan cuenta de la eficacia de los amuletos. Cuando un hombre se acercó a dos lamias, una de ellas le dijo a la otra que atrapase al hombre, la otra le contestó que lo hiciese ella, que el hombre llevaba apio y ruda puestos por su madre.

Al gallo de marzo también se le pedía ayuda para protegerse de las lamias, según las leyendas de Abaurrea Baja y en Lekeitio, por ejemplo. En esa última localidad se cuentan las «Liñuen minak» (penas del lino): desde las doce de la noche hasta las dos de la madrugada no se podía pasar por delante de la cueva que hay en Okabixo, entre Lekeitio y Markina. Por una apuesta, un joven pasó por delante de la cueva y una lamia le agarró y lo llevo dentro, para comerlo. El hombre pidió que antes de ser sacrificado, le dejasen contar las «penas del lino»:

«Lehenego sorotik atera,
gero leortu,
gero trangatu,
gero sapindu makilakin edo buztarriakin,
gero zurezko trunkesekin trangatu,
gero txarrantxatu,
gero ardatzean jarri,
gero iruin,
gero astalkatu,
gero egosi,
gero errekan garbitu,
gero leortu,
gero arildu,
gero eio,
gero josi edo soineko bihurtu,
gero erabili,
gero hautsi,
gero…»

El hombre lo recitó muy despacio y la lamia, como tenía hambre, le dijo que fuese más rápido. Entonces cantó el gallo del caserío de al lado y la lamia tuvo que huir: «Ai Okabixoko oilar gorri martxoan jaioa! Nik afaltzeko eskutan neukan legatz aundia kendu didazu. Azari batek aterako al dizu ezkerreko begia!». (¡Ay gallo rojo de marzo (nacido en marzo) de Okabixo! Me has arrebatado la gran merluza que yo tenía en mis manos para cenar. Que un raposo te arranque el ojo izquierdo).

 

BIBLIOGRAFÍA

RUIZ OSUNA, PABLO REÑÉ QUILES, DAVID «Guía de los seres mitológicos españoles», 2021, editorial Círculo Rojo

MARÍA SATRÚSTEGUI, JOSÉ, Lamias y sirenas a través de la simbología

https://www.hiru.eus/es/cultura-vasca/lamia

Algunos mitos de gigantes del mundo

Algunos mitos de gigantes del mundo

                           ALGUNOS GIGANTES DEL MUNDO

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el Che Uinic

Las leyendas o referencias recogidas por diversos investigadores, lo describen como un hombre de gran altura, carente de huesos y coyunturas, situación que le dificulta ponerse de pie en caso de caer al suelo, por lo cual cuando duerme debe hacerlo recargado en el tronco de algún gran árbol.

Otro rasgo característico de esta colosal criatura es que tiene los pies invertidos, esto es, los dedos están orientados hacia la espalda y los talones, hacia el frente. Lo anterior -refiere el imaginario popular– le ocasiona problemas para caminar por lo cual utiliza un bastón hecho de un grueso tronco.

La alimentación del Che Uinic está constituida por carne humana. Dice la leyenda que para salvarse de él, es menester, arrancar un par de ramas, bailar con ellas, realizar malabares y, si es posible, cantar. Lo anterior ocasiona que el gigante se ría tan fuerte, que cae al suelo y no se puede levantar; entonces, la persona puede retirarse del sitio.

Ua Ua Pach

Uno de los gigantes más temidos entre los mayas es el Ua Ua Pach (también conocido como Uay Pach). Este ser es tan alto que un hombre de estatura normal apenas le llegaría a las rodillas, sus ojos tienen una iluminación verde intensa. Posee tres lenguas filosas y de su cuello cuelgan tres largos y horribles collares. Su pasatiempo favorito es atormentar  a los seres humanos, por la noche se introduce de manera sigilosa a las poblaciones y cuando advierte la presencia de algún despistado trasnochador, coloca un pie en cada acera de la calle. Al pasar el distraído caminante por debajo del gigante, éste cierra de manera violenta sus poderosas piernas acabando con su víctima. Dicen  los que han llegado a verlo que muestra una siniestra sonrisa de satisfacción al momento de realizar sus fechorías.

H-Wayak

H-Wayak Es un gigante al que le encantaba romper huesos humanos, desde la distancia parecía ser una persona común, pero cuanto más se acercaba, más grande era su tamaño, era tan gigantesco, que podía romper los huesos de un humano incluso con una mano. Se sabe que vivía en los bosques, donde pasaba su tiempo destruyendo árboles sin razón aparente.

omes granizo

Omes Granizos es una expresión aragonesa que se utiliza para llamar a los gigantes, hombre grandioso o ser mitológico muy grande.
Estos gigantes vivieron abundantemente en el Alto Aragón; es decir, que todas las grandes montañas de Aragón poseen en sí un gigante. Unos les llaman “Genios de las Nieves” y otros “Espíritus de las montañas”. Muchos de ellos son seres transformados en montes; es decir que son los orígenes de las montañas. Cómo la leyenda que dice que el Ome Granizo se convirtió en piedra como el Aneto.
Muchos aragoneses dicen que los Pirineos tienen un espíritu en su interior; el cuál, a veces, toma forma humana y aparece así como “Ome Granizo”.

El gigante Roldán

La siguiente leyenda está muy difundida en diferentes regiones de España. Se trata de un gigante legendario llamado Roldán, sí, del mismo nombre que el héroe francés. Se trataría de un hombre de proporciones gigantescas valiente y aguerrido. Existen un sinfín de leyendas y variantes sobre dicho personaje, pero en todas se destaca siempre su predisposición hacia el bien y su capacidad de entrega y honorabilidad.

Aquí hemos rescatado esta pequeña leyenda en que Roldán se enamora de una bella joven y permanece con ella hasta el final:

Dicen que hace mucho tiempo, hace cientos de años, habitaba en las faldas del Puig Campana (el monte situado junto a Finestrat, al norte-noroeste de Benidorm y a poca distancia de este) un robusto gigante llamado Roldán, el cual vivía plácidamente por aquellos lugares, sin más preocupación que la de cazar para comer y recoger leña para proporcionarse una buena lumbre, pues se había construido una cabaña con todas las comodidades de las que podía disponer.

Un buen día vio el gigante a una hermosa doncella por el Puig Campana y, tras percatarse ella de su presencia y observarse mutuamente, quedaron ambos profundamente enamorados. La mujer se trasladó con Roldán, a su cabaña, y allí vivieron felices durante largo tiempo. Aunque todo tiene su fin.

Andaba el gigante paseando por el monte cuando, de forma repentina, se topó con un ente tenebroso, oscuro y extraño. Le advirtió este que su preciosa amada se hallaba agonizando, en la cabaña, y que cuando el último rayo de sol se escondiera, la vida de la mujer se esfumaría igualmente y sin remedio alguno.

Enfurecido, corrió Roldán hacia su humilde hogar y, una vez allí, comprobó lo que aquella sombría figura le había asegurado: la vida de su amada sucumbía, poco a poco.

Pensó el gigante en encontrar una solución para tan trágica situación, pero el astro rey seguía su curso en el cielo, a su parecer, con más presteza que la habitual.

Pronto comenzó a esconderse el sol y, desesperado el gigante, hizo lo posible por conceder unos instantes más de vida a la joven: para que los últimos rayos de sol siguieran alcanzando su cabaña, golpeó con tal fuerza la montaña que un descomunal trozo de roca salió despedido por los aires y fue a parar en medio del mar, creando una nueva isla, la actual isla de Benidorm, l’Illa.

Pero finalmente el sol se escondió, mientras la vida de la moribunda doncella expiraba.

Cuentan que cogió el gigante Roldán a su joven amada, en brazos, y la llevó hasta la isla recién creada por él mismo donde, ya de noche y con luna llena, exhaló esta su último aliento. Lo mismo hizo el gigante, pues allí permaneció, junto al cuerpo inerte de la mujer, hasta perecer de inanición.

El gigante Moncaco

El Moncayo es una impresionante montaña, la más alta del Sistema Ibérico, cuya aislada silueta domina con una extraordinaria personalidad el amplio territorio que se  abre a sus pies. Su cumbre supera los dos mil trescientos metros, elevándose casi dos mil metros por encima del lecho del valle del Ebro, en su vertiente norte, y resultando igualmente muy visible desde cientos de kilómetros si nos aproximamos desde las extensas llanuras sorianas por el sur.

La Crónica general de España, redactada en el siglo XIII por iniciativa Alfonso X el Sabio da cuenta de la leyenda según la cual míticos gigantes poblaron los alrededores de esta montaña. Uno de ellos era el malvado Caco, un gigante mitad hombre y mitad sátiro que tenía atemorizada a la población, el cual, según dicha leyenda, robó los bueyes y vacas de Hércules. El episodio, según cuenta, terminó con una pelea entre ambos gigantes, en la que Hércules, tras su victoria, enterró a Caco con una gran piedra a modo de tumba, conformando así la imagen que hoy contemplamos desde la distancia del Moncayo. El nombre de la montaña, sería pues según esta leyenda, una evolución lingüística de «el Monte de Caco», por ser este el lugar dónde está enterrado el mítico gigante ladrón.

ENG

El Che Uinic

The legends or references collected by various researchers describe him as a man of great height, lacking bones and joints, which makes it difficult for him to stand up if he falls to the ground. For this reason, when he sleeps, he must do so leaning against the trunk of a large tree.

Another characteristic feature of this colossal creature is that his feet are reversed, meaning his toes point towards his back, and his heels face forward. According to popular imagination, this causes him problems when walking, so he uses a cane made from a thick trunk.

The Che Uinic’s diet consists of human flesh. Legend says that to escape from him, one must grab a couple of branches, dance with them, perform tricks, and, if possible, sing. This causes the giant to laugh so hard that he falls to the ground and cannot get up; then, the person can safely leave the area.

Ua Ua Pach

One of the most feared giants among the Maya is Ua Ua Pach (also known as Uay Pach). This being is so tall that a normal-sized man would barely reach his knees, and his eyes emit an intense green light. He has three sharp tongues, and from his neck hang three long and horrible necklaces. His favorite pastime is tormenting humans. At night, he stealthily enters villages, and when he notices a wandering night owl, he places a foot on each side of the street. When the distracted walker passes under the giant, he violently closes his powerful legs, ending the victim’s life. Those who have seen him say that he shows a sinister smile of satisfaction as he commits his misdeeds.

H-Wayak

H-Wayak is a giant who loved breaking human bones. From a distance, he seemed like an ordinary person, but the closer he got, the larger his size became. He was so gigantic that he could break a human’s bones even with one hand. It is known that he lived in the forests, where he spent his time destroying trees for no apparent reason.

Omes Granizo

Omes Granizos is an Aragonese expression used to refer to giants, grand men, or very large mythological beings. These giants lived abundantly in Alto Aragón; that is, all the large mountains of Aragón are said to possess a giant within. Some call them «Snow Geniuses» and others «Mountain Spirits.» Many of them are beings transformed into mountains; that is, they are the origins of the mountains. Like the legend that says that Ome Granizo turned into stone like Aneto. Many Aragonese believe that the Pyrenees have a spirit inside, which sometimes takes human form and appears as “Ome Granizo.”

The Giant Roldán

The following legend is widespread in different regions of Spain. It is about a legendary giant named Roldán, indeed the same name as the French hero. He would be a man of gigantic proportions, brave and fierce. There are countless legends and variations about this character, but in all of them, his predisposition towards good and his capacity for devotion and honor are always highlighted.

Here we have rescued this small legend in which Roldán falls in love with a beautiful young woman and stays with her until the end:

It is said that a long time ago, hundreds of years ago, there lived on the slopes of Puig Campana (the mountain located next to Finestrat, north-northwest of Benidorm and a short distance from it) a robust giant named Roldán, who lived peacefully in those parts, with no other concern than hunting for food and collecting firewood to keep a good fire going, for he had built himself a cabin with all the comforts he could obtain.

One fine day, the giant saw a beautiful maiden on Puig Campana, and after she noticed his presence and they gazed at each other, they both fell deeply in love. The woman moved in with Roldán to his cabin, and there they lived happily for a long time. But everything has an end.

The giant was walking on the mountain when, suddenly, he encountered a dark, sinister, and strange entity. The entity warned him that his beloved was dying in the cabin and that when the last ray of sunlight disappeared, the woman’s life would also fade away without remedy.

Enraged, Roldán ran to his humble home, and once there, he confirmed what the ominous figure had told him: his beloved’s life was slowly slipping away.

The giant thought of finding a solution to such a tragic situation, but the sun continued its course in the sky, seemingly faster than usual.

Soon the sun began to set, and in his desperation, the giant did everything he could to grant the young woman a few more moments of life: to ensure that the last rays of sunlight would continue to reach his cabin, he struck the mountain with such force that a massive piece of rock was flung into the air and landed in the middle of the sea, creating a new island, the current island of Benidorm, l’Illa.

But finally, the sun set, and the dying maiden’s life expired.

It is said that the giant Roldán took his young beloved in his arms and carried her to the island he had just created, where, under the full moon, she breathed her last breath. The giant did the same, for he remained there, beside the lifeless body of the woman, until he died of starvation.

The Giant Moncaco

Moncayo is an impressive mountain, the highest of the Iberian System, whose isolated silhouette dominates with extraordinary presence the vast territory that unfolds at its feet. Its summit exceeds two thousand three hundred meters, rising nearly two thousand meters above the bed of the Ebro Valley on its northern slope, and is equally visible from hundreds of kilometers away when approaching from the wide plains of Soria to the south.

The Crónica General de España, written in the 13th century at the initiative of Alfonso X the Wise, recounts the legend that mythical giants populated the surroundings of this mountain. One of them was the evil Caco, a giant half-man and half-satyr who terrorized the population, and according to legend, he stole Hercules’ oxen and cows. The episode, as told, ended in a battle between the two giants, in which Hercules, after his victory, buried Caco with a large stone as a tomb, forming the image we see today from a distance of Moncayo. According to the legend, the mountain’s name is an evolution of «the Mountain of Caco,» as this was the place where the mythical thieving giant was buried.

fuentes: 

hhttps://es.wikipedia.org/wiki/Che_Uinic

ttp://leyendasytradiciones.blogspot.com/2017/08/omes-granizos-aragon.html

Trujillo, Jose. TRATADO DE GIGANTOLOGÍA: Recopilación de leyendas, crónicas, menciones y noticias sobre la existencia de gigantes (Spanish Edition) (pp. 31-32). Edición de Kindle.

https://sendasyleyendas.com/2015/12/el-ocaso-que-origino-una-nueva-isla/

http://dosmilescastillayleon.com/el-gigante-soriano-rumbo-al-moncayo/

 

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¿Son las hadas extraterrestres?

¿Son las hadas extraterrestres?

¿Son las hadas extraterrestres?

imagen de:zen.yandex.ru

¿Es lo mismo un hada que un extraterrestre? La primera respuesta a esta pregunta es «¡oh, obviamente no!», la primera viene de un agujero en el suelo, el otro de un agujero en el cielo. Pero piénsalo un momento.

I) Tanto las hadas como los extraterrestres suelen describirse como humanoides no humanos, a veces con orejas puntiagudas. El aspecto de ambos recuerda al del ser humano, pero con características físicas exageradas (extrema delgadez, palidez, 4 dedos en vez de 5…)

II) Las hadas y los extraterrestres suelen asociarse con luces brillantes. Existen multitud de leyendas antiguos en que se hace referencia a las hadas como seres que se mueven a través de un «haz de luz», la cual es capaz de travesar cualquier obstáculo, o de realizar movimientos casi imposibles de detectar por el ojo humano. En cuanto al llamado «fenómeno ovni», la gran mayoría de avistamientos suelen referirse a unas extrañas luces en el cielo nocturno que se mueven a gran velocidad de forma inteligente.

III) Las hadas y los alienígenas necesitan a la humanidad por razones que no están claras en ninguno de los dos casos: interactúan constantemente con el homo sapiens. En el caso de las hadas, el rapto tiene en ocasiones tintes de temática sexual, cuando no se trata directamente de casos de antropofagia. Con los extraterrestres dicho particular es aún más obtuso, pues la falta de información ha dado a pie a todo tipo de conjeturas que van desde el apareamiento, el llamado «gran remplazo»(sustituir a los humanos con clones que en realidad son alienígenas), o el estudio de nuestra anatomía.

IV) Tanto las hadas como los alienígenas secuestran a humanos, tal y como hemos hecho mención en el apartado anterior.

V) El comportamiento de las hadas y los extraterrestres es impredecible: no son ni totalmente buenos ni totalmente malos, aunque a menudo demuestran tener problemas para controlar la ira.

 

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LA BRUJA VAMPIRO

LA BRUJA VAMPIRO

 

LA BRUJA VAMPIRO

 

IMAGEN DE: poisonnightmares.tumblr.com

En la aldea gallega de San Xián de Sergude hubo un matrimonio al que se le morían los hijos a poco de su nacimiento, después de ir desmejorando poco a poco. Acababa de nacer su última hija, el aspecto de la criatura era cada día peor, y las personas más avisadas pensaron que aquellas sucesión de desdichadas perdidas y el aire de la recién nacida solo podían tener como causa alguna hechicería. Esta podía provenir de la envidia o del mal de ojo, aunque no debía descartarse la actuación de una meiga chuchona especie de bruja que sobrevive alimentándose de la sangre infantil.

Con la ayuda de gente experta, dieron las correspondientes averiguaciones mágicas, en este caso consistían en atribuir una de las causas a cada uno de los tres juncos arrancados la noche del sábado, para escoger luego al azar uno de ellos. Por este procedimiento resultó seguro que era la meiga Susona la causante de las muertes y la extenuación que manifestaba la hija recién nacida que parecía amenazada por la misma suerte que sus difuntos hermanos.

Identificada la causa de las muertes y de la enfermedad de la recién nacida, una persona muy sabia dijo a los padres que, aparte de rodear a la niña de una serie de frutos bulbos y ramilletes apropiados para prevenir los acosos maléficos, estuviesen pendientes durante la noche de la llegada de una gran mosca negra que se posaría sobre su hija y a la que deberían golpear con una rama de avellano mientras invocaban a San Silvestre.

Aquella noche, todos los angustiados padres velaban s a su hija, llegó hasta la cuna una gran mosca negra que, tras recorrer el embozo de la cuna se posó sobre una de las manecitas de la niña dormida el padre golpeó a la mosca con la rama de avellano, mientras la madre pronunciaba el conjuro y la mosca desapareció.

A la mañana siguiente se supo en la aldea que aquella misma noche había muerto de repente en su casa una mujer que tenía fama de meiga, y la gente que sabía de estas cosas quedó convencida de que era ella la bruja vampiro, que había sucumbido ante la fuerza del conjuro y la virtud de la rama. El caso es que la niña se crió muy bien desde entonces y llegó a ser una de las mozas más guapas de la aldea.

 

bibliografía:
MARÍA MERINO, José «leyendas españolas de todos los tiempos», siruela, 2000, p. 172- 173.

 

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ALGUNOS LIBROS DE LA COLECCIÓN

 

El lado oscuro de las hadas III

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El lado oscuro de las hadas

 

Generalmente tenemos la idea preconcebida de que las hadas son seres de luz, una fuerza atávica de la naturaleza con la intención de hacer el bien. Sin embargo, las antiguas tradiciones distan mucho de ese concepto. Es común en el folclore encontrar cierta tradición que habla de como con el pueblo antiguo hay que andarse con cuidado. Por ejemplo, el reverendo Robert Kirk afirma en su tratado «la comunidad secreta» como a los seres feéricos se les denomina «la buena gente» con la intención de que no ataquen a los humanos, y no porque se trate de seres con buenas intenciones.

Uno de los engaños frecuentes de las hadas es que, si alguien osa adentrarse en sus dominios procuran que nunca vuelva a la superficie (o que permanezca por aquellos lares durante generaciones). Y es que en multitud de tradiciones se habla de los famosos «banquetes de hadas». En ellos los elfos disfrutan de manjares imposibles y música embelesadora. Según se cuenta, si un humano acepta algo que estos seres le ofrezcan de alimento, quedará preso de aquel lugar y perderá la noción del tiempo. Tal es así que no son pocas las historias que hablan acerca de un contacto con los seres intraterrenos(elfos de las minas) en que el humano pasa un lapso no especialmente largo (lo que este interpreta como un día) y cuando vuelve a su aldea no conoce a nadie, pues han pasado varios lustros desde que desapareció, aunque él no ha envejecido ni un solo día.

Por si este peligro fuera poco, sorprenderá al lector descubrir que las hadas podían causar la muerte. Cuando entraban en cólera, eran capaces de proferir terribles maldiciones que llegaban a causar estragos en los humanos. Incluso, Brasey relata en su libro «hadas y elfos» como algunas de ellas eran capaces de crear un haz de luz en forma de flecha, la cual arrojaban a los humanos si entraban en cólera. Aquellos humanos que eran alcanzados por aquella energía reluciente podían perder la vida.

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BIBLIOGRAFÍA

-KIRK, ROBERT «La comunidad secreta»

-BRASEAY EODUARD,  «Hadas y elfos»

– Ruiz osuna, Pablo «Guía de los seres mitológicos españoles»

LYCAÓN . EL PRIMER HOMBRE LOBO GRIEGO

LYCAÓN . EL PRIMER HOMBRE LOBO GRIEGO

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redactado por boadicea_battlecrow

Hijo de una ninfa y un mortal autóctono de Arcadia, Licaón (Λυκάων en griego) llegó a ser
un sabio y respetado rey de esta región. Fue muy querido por el pueblo, pues gracias a su
afán religioso llevó a las gentes a abandonar la vida más salvaje y campestre que llevaban
hasta entonces. Se le atribuye también una mente culta y un fanatismo religioso tan grande
que incluso le llevó a realizar sacrificios a Zeus en el altar que instauró en Licosura, ciudad
que había fundado. Este altar estaba dedicado al Zeus Liceo.
Sin embargo Licaón no solo destacaba por sus virtudes y sus buenas acciones, pues
paradójicamente fue un rey de lo más macabro, llegando a sacrificar extranjeros que
llegaban a sus tierras en el altar de Zeus. Esto, unido a su fanatismo religioso, le granjeó
muy mala fama y llegó a oídos del dios, quien viendo lo que estaba haciendo se indignó.
No hay que olvidar que para los griegos la hospitalidad era uno de los pilares
fundamentales de la sociedad, que demostraba respeto y acogida a los de otros pueblos,
algo así como la sagrada hospitium de los pueblos íberos, que no debían romper bajo
ningún concepto. Todo ciudadano que se acogía a esta hospitalidad debía ser atendido y
bien recibido, no se podía matar o tratar mal a un extranjero al que previamente se le había
prometido hospitium.
Podríamos decir que era similar al hecho de ‘acogerse a sagrado’ en la Edad Media.
Dicha condición de «hospiciano» dotaba a estos extranjeros de protección por parte del
anfitrión. No fue así con Licaón… Lejos de aquella hospitalidad, Licaón ofrecía una
muerte en sacrificio a los forasteros y peregrinos que allí paraban.
Conocedor Zeus de estas atrocidades quiso hacerse pasar por un transeúnte y pedir allí
cobijo, para comprobar si esto que hacía el rey era cierto. Pero alertado Licaón por señales
divinas y las habladurías de sus súbditos, rechazó su idea inicial de sacrificar a aquel
extraño. En su lugar, se dice que mandó cocinar la carne de un esclavo o de una de sus
anteriores víctimas, de tal modo que ofrecería un buen trato al dios brindándole hospicio y
comida. Lo que en realidad quería el rey con esta treta era saber si ciertamente aquel era
Zeus u otro dios que se había presentado en su palacio, pues el canibalismo era
considerado un gran pecado y un dios no podía cometerlo.
Como era de esperar, Zeus no soportó tal ofensa y condenó a Licaón a sufrir por sus
crímenes y crueldades. Transformó al rey en un lobo e incendió su palacio, condenándole
eternamente a a aullar y delirar sin consuelo. Así relata Ovidio su metamorfosis: "El terror
golpeó y huyó, y en las llanuras silenciosas está aullando en sus vanos intentos de hablar;
él delira y enfurece, y sus codiciosas mandíbulas, deseando su acostumbrada matanza, se
vuelven contra las ovejas, todavía ansiosas por su sangre. Su vestimenta se separa en el
pelo peludo, sus brazos se convierten en piernas; y como lobo tiene los mismos mechones
grises, la misma cara dura, los mismos ojos brillantes, la misma mirada feroz”.
Otras versiones del mito se habla de Licaón y su gran cantidad de hijos (nombran hasta
50), estos serían impíos e irrespetuosos, demasiado orgullosos y habrían cometido
fechorías y sacrificios. Según el autor griego Pseudo-Apolodoro, Zeus bajó enfadado a
poner fin a esto y fueron los hijos quienes, matando a su propio hermano lo ofrecieron
como comida (hay versiones que dicen que mataron a un criado).

En otras versiones se dice que, mientras Zeus mató con sus rayos a padre e hijos, la
piadosa Gea (madre Tierra), frenó la mano del dios y consiguió salvar al hijo menor,
Nyctimus y fue este quien sucedió a su padre en el trono. Durante su reinado ocurrió el
diluvio universal (la versión griega del mito), siendo provocado por todas las acciones de
Licaón y sus hijos, como un castigo ejemplar.

Se habla también de más de un personaje mítico llamado Licaón. De uno de ellos, también
convertido en lobo, se dice que volvía a tomar su forma humana si durante varios años no
había comido carne de otros humanos.
Se inicia así la leyenda de los hombres-lobo o licántropos.
Hay que tener en cuenta que ya la raíz de su nombre ‘lika’ ya viene de la palabra griega
λύκος (‘lykos’) que se traduce como ‘lobo’.

Este mito de los hombres lobo es originario de Europa y se relaciona en gran medida con la
magia negra y las transformaciones al ingerir ciertas sustancias, dormir cubierto con piel de
lobo o tener comportamientos salvajes como dormir desnudo a la luz de la luna. En
ocasiones también se creía que ser el séptimo hijo no bautizado de una familia
desencadenaba esta transformación. Pero en la mayoría de creencias y relatos la
metamorfosis se debe a la ruptura de alguna norma social o del mundo civilizado,
convirtiendo a la persona en más bestia que hombre.
Esto fue lo que, según el mito, le ocurrió a Licaón, pues perdió su civismo al romper el
sagrado hospicio.

Hoy en día los licántropos van muy relacionados con el mundo y la imaginería vampírica,
siendo enemigos en muchas películas y vistos como seres enfrentados.

 

LOS HOMBRES LEOPARDO

LOS HOMBRES LEOPARDO

LOS HOMBRES LEOPARDO

En el continente africano, con su amplia variedad de peligrosos depredadores, no faltarían historias sobre metamorfosis. Una de las más famosas es la del leopardo.

El explorador Du Chaillu narró algunas de las leyendas que le fueron relatadas en sus viajes por tierras africanas. En una ocasión se encontró con que su amigo Akondongo, líder de una comunidad, le confió sus preocupaciones: ese mismo día, dos de sus hombres habían aparecido muertos, atacados por un leopardo. Sin embargo, no podían capturarlo dado que “era un hombre que se había transformado en un leopardo y luego se había convertido en un hombre de nuevo” .

Entre las tribus de Gabón, las autoridades coloniales descubrieron que en la región existía una sociedad religiosa temida por los nativos africanos. Se trataba de un culto de caníbales que de vez en cuando emergían de entre las selvas y praderas para desatar el pánico y realizar sus extraños rituales . Era una sociedad secreta mistérica que creía en la magia de sangre y en el sacrificio y caza rituales.  Los miembros se vestían con pieles de leopardo y acechaban a los viajeros para darles muerte. Según sus creencias, el canibalismo ritual fortalecería tanto a los miembros de la sociedad como a toda su tribu . Ejemplo de cuanto decimos era la Borfima, una especie de remedio medicinal que curaba todo mal y confería capacidades milagrosas a quien lo ingiriera. Según lo recogido por Beatty en su crónica de los juicios (1915), la Borfima se componía, entre otros ingredientes, de la clara de un huevo, la sangre, la grasa y otras partes de un ser humano, la sangre de un gallo y unos pocos granos de arroz. Aquellos que querían formar parte de la sociedad secreta ingerían este brebaje que los preparaba para las incursiones en busca de carne humana…

A veces detrás de un mito o leyenda se oculta una verdad escalofriante: la maldad humana. Y es que nuestra especie, al igual que las fieras salvajes, es capaz de mostrar un comportamiento sádico y cruel. Esta vez no fue necesaria la participación de ningún ser sobrenatural para que se desatara la barbarie, sino un grupo fanático, supersticioso y cruel capaz de cometer terribles y macabros crímenes por la obsesión de conseguir un único objetivo: poder.

 

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LA FUNDACIÓN DE ATENAS

LA FUNDACIÓN DE ATENAS

LA FUNDACIÓN DE ATENAS

Escrito por Laura Boudica

imagen: https://i.pinimg.com/

 

Cuenta la mitología griega que dos dioses se disputaron la famosa ciudad de Atenas, Poseidón y Atenea. Tío y sobrina se pelearon por ser el patrón de la más esplendorosa ciudad de Grecia.

Ya con anterioridad se había ido gestando entre ambos una cierta rivalidad, pues Poseidón tomó a una de las sacerdotisas vírgenes del templo de la diosa y esto hizo que se enfadara, maldiciendo a la pobre sacerdotisa mortal y convirtiéndola en la criatura que conocemos como ‘Medusa’.

Así pues, no era de extrañar ver a estos dos dioses enfrentados, en este caso por disputarse un patronato. Se acordó que fuese el pueblo quien decidiera, votarían los ciudadanos y elegirían a su dios patrón en función de una ofrenda a modo de regalo.

Como dios de los mares y océanos, de las corrientes marinas y del agua, Poseidón ofreció una vigorosa y hermosa fuente que brotó al golpear el suelo con su tridente. Para aquellas sociedades el agua era un recurso muy valorado e importante, sin embargo resultó que el regalo del dios de los mares…no era muy potable. El agua que brotó de esta fuente no era otra que agua del mar, excesivamente salada para  beber y demasiado salina para cultivar, provocando que la tierra se estropeara.

Atenea, diosa de la sabiduría y la estrategia, ofreció algo mucho más útil y práctico: un olivo, árbol del que, además de sus frutos (aceitunas) podían sacar otro de los bienes más preciados, el aceite. Este producto que hoy en día utilizamos para cocinar y tiene tantos usos cotidianos, por entonces era considerado uno de los bienes más preciados; era para las sociedades de la Antigüedad ‘oro líquido’. Pues el aceite se usaba como bálsamo y ungüento para los deportistas, así como para realizar ritos y ceremonias o para sanar el cuerpo. Además, el aceite era el combustible necesario para el ‘alumbrado’ de la época, ya que no existía la electricidad, ni las velas, pero sí existían las lucernas, que no eran otra cosa que pequeñas lamparitas que funcionaban a base de aceite y una mecha prendida. Tan valioso era el aceite que a los atletas, cuando ganaban los juegos o carreras, les otorgaban como premio un ánfora llena.

Según dicen algunos, así fue como Atenea obtuvo su victoria y se convirtió en la patrona.

Pero según otros mitólogos y autores de la Antigüedad, esta rivalidad fue mucho más allá y acarreó consecuencias en la democracia posterior que privó a la mujer de voz y voto en las decisiones de la comunidad.

Se dice que tras presentar los dioses sus regalos, los habitantes votaron. Como era de esperar, los hombres votaron al dios del mar, mientras que las mujeres votaron a aquella que las representaba más, la diosa Atenea. Siendo entonces que en aquella ciudad había una mujer más que el número de hombres, la diosa ganó por un voto femenino y se convirtió en patrona a pesar de la negativa de los hombres.

Fue en ese momento cuando estos, molestos, prohibieron a las mujeres volver a votar o tomar parte en decisiones importantes a partir de entonces. Es por ello que la democracia ateniense sólo permitía votar y participar en política a los varones mayores de edad y ello quedó como estigma para la posteridad, hasta que finalmente las sufragistas consiguieron de nuevo el voto femenino.

Una utópica situación en las que todos los hombres están en la guerra y por tanto, deben ser las mujeres quienes tomen las riendas nos la presenta Aristófanes en su comedia ‘La asamblea de las mujeres’.

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El gigante de Zamora 

El gigante de Zamora 

  El moro (gigante) de Zamora

imagen de: https://www.pinterest.es/pin/291959988354508488/

 

Pertenecería a la familia de los cíclopes, cuyo representante más digno y humillado es el Polifemo de La Odisea. Este
gigantón, limitado por la visión un solo ojo, vive en la sierra de Carpurias, entre los valles del Eria y Vidriales, y allí
guarda un tesoro. Lo peor es cuando se enfada porque no
controla su furia y provoca truenos y relámpagos.
Carpurias fue un poblado que desapareció a fnales del
siglo XII y en la sierra del mismo nombre, al norte de Zamora, existe un conjunto de dólmenes que han sido señalizados para su visita turística y que nos da idea de su
pasado más glorioso, sagrado y megalítico (5.ooo años nos
contemplan). Los nombres a veces son pistas. Allí se encuentra el dolmen del Tesoro (en Morales del Rey) y El
Casetón de los Moros (en Arrabalde). Hacemos la salvedad
que aquí la palabra “moro”, como la de “mouros” en Galicia, hace referencia a una raza legendaria e indeterminada,
para nada a los musulmanes. El mismo sentido tiene la palabra “gentiles” en el País Vasco.
Una leyenda local sitúa en estos parajes el refugio de
este gigante, de una longevidad tan amplia que le empe zaron a llamar “el moro de Carpurias”. No hacía ascos al
sexo femenino y se prendó de los encantos de la pastora
que le subía la leche y otros alimentos para que no molestara a los lugareños. Fue un amor no correspondido. Dicen
que un día la pastora se tuvo que marchar con su familia y,
desde entonces, el gigante de la peña empezó a suspirar, a
bramar y a llorar provocando dañinas tormentas rojas que
asolaban la comarca.
Este gigante, cuando está enfurecido, sopla el viento contra La Bañeza, en forma
de tormentas rojas infernales, y ruge originando los truenos. Para librarse de
tan horrible amenaza, un zagal debe
clavarle una astilla hirviente en el
ojo, produciéndole la muerte.
Un Polifemo cuyo punto débil siempre es el mismo. La
verdad es que mucho ojo no
tiene…

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Bibliografía 

CALLEJO GABO, Jesús, El mundo encantado de Castilla y León, Museo etnográfico de Castilla y León, 2019

 

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